"El actual modelo económico sólo incentiva el consumo"

Economía

«Se empuja la demanda con aumentos de salarios, jubilaciones, gasto público y planes sociales. Así, el consumo viene aumentando con tendencia a acelerarse», sostuvo Fausto Spotorno, economista jefe de la consultora OJF de Orlando Ferreres. Asimismo, indicó que la política monetaria sigue siendo expansiva.

Periodista: ¿Cuáles son las principales fortalezas y cuáles los riesgos del actual modelo económico?

Fausto Spotorno: La gran fortaleza es el superávit fiscal, que no sólo es un ancla para los precios, sino que también le da estabilidad a la economía en general. El superávit en cuenta corriente también ayuda, dando la posibilidad de corregir rápidamente los desequilibrios que puedan surgir. El problema más grave es la consistencia del modelo: una política monetaria expansiva, junto con el tipo de cambio depreciado, y con una política fiscal también expansiva tiene como contrapartida la inflación, que es el mayor riesgo. Otro tema preocupante es la presión tributaria excesiva, que no se recauda pero genera una economía en negro muy importante y creciente. También está el tema de los subsidios,que no se pueden sosteneren el largo plazo, ya que en algún momento la economía y la recaudación se frenan, pero los empresarios se acostumbran y después siguen golpeando la puerta, aunque no haya recursos. Lo cierto es que el modelo pasó del shock inicial de sustitución de importaciones a un shock de motivación del consumo, empujando la demanda con aumentos de salarios, jubilaciones, gasto público y planes sociales. Por eso el consumo viene aumentando: en 2004 y 2005 explicaba menos de 50% del crecimiento del PBI. En 2006 explica más de 55%, con tendencia a acelerarse.

P.: Desde el Central sostienen que la expansión monetaria se desaceleró. ¿Es así? ¿Fue suficiente?

F.S.: Es cierto que se redujo, pero por otra parte también es cierto que hay en la economía un marcado exceso de liquidez. En los 90, la gente tenía una semana de su ingreso en efectivo para cubrir eventualidades, al margen de los gastos que ya sabe que tiene que hacer. Hoy ese número es 5 semanas, casi un sueldo guardado en activos muy líquidos, pero no porque la gente haya decidido cambiar sus preferencias para mantener efectivo, sino porque la tasa de interés es negativa. Como un plazo fijo no rinde nada, me quedo mejor con la plata en el bolsillo y si veo algo que me gusta, lo compro. No hay nada que pague salir de la liquidez, y ésta se termina yendo al consumo. Ese es el efecto directo de una política monetaria expansiva, que es cierto que puede ser menos expansiva que antes, pero que sin embargo lo sigue siendo. Es muy difícil solucionar el problema de la inflación con una política monetaria y fiscal así.

P.: ¿Qué pasará con el tipo de cambio desde el punto de vista de la decisión política? ¿Ajustará el gobierno el dólar por la inflación para que no pierda competitividad el peso?

F.S.: Seguramente lo incorporarán. Quizás no toda la inflación, ya que en los últimos años siempre indexó un poco por debajo. La idea del gobierno es mantener devaluado el tipo de cambio para estar preparado por si cae la economía mundial y por lo tanto los precios de los commodities. Estando ya devaluado, la depreciación que seguiría no sería tan grave.

P.: ¿Pero no existen riesgos de que por esta vía la inflación se espiralice?

F.S.: Los riesgos no me parecen tan grandes mientras el Tesoro esté con superávit fiscal y no tenga necesidad de salir a tomar dinero del Banco Central.

P.: ¿Cómo ve la situación internacional?

F.S.: El escenario internacional se está deteriorando y seguirá en esa tendencia, pero siempre en un nivel de caída entre moderado y leve. Podría ser un soft landing (aterrizaje suave), con menos crecimiento pero sin crisis. O un escenario de gravedad moderada con impacto financiero en algunos países. La Argentina no va a recibir el impacto por el lado financiero, solamente por el lado real, de las exportaciones.

P.: ¿Qué números se deberían esperar para la economía de 2006 y para el año que viene?

F.S.: Este año terminaremos con un crecimiento de 8%, a pesar de la leve aceleración de los últimos meses. El año que viene estaremos cerca de 5,5%, ya cercanos al máximo crecimiento potencial, con un tipo de cambio de 3,20 o levemente por encima, y la inflación que no bajará de 10%.

P.: ¿El tema de la energía arruinará la fiesta?

F.S.: En energía estamos zafando y se puede seguir así hasta 2009. Pero no hay resto, hay que hacer las inversiones en tiempo y forma, porque se está justo en el límite. El riesgo es que se rompa algo, porque no hay resguardo.

Entrevista de Martín Lalín

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