5 de febrero 2026 - 10:02

El crédito bancario en dólares saltó a un nivel récord en enero: ¿se vienen los préstamos para todos?

La calma cambiaria impulsó una fuerte expansión de los préstamos en dólares durante enero. En paralelo, el gobierno de Javier Milei evalúa flexibilizar las restricciones vigentes desde la crisis de 2001.

Qué impacto podría tener en las empresas. 

Qué impacto podría tener en las empresas. 

Depositphotos

El clima de calma cambiaria que se observa desde comienzos de año favoreció una fuerte expansión de los préstamos en dólares, que se consolidaron como una de las línea crediticias de mayor dinamismo del sistema financiero. Según datos del Banco Central, en enero el stock de créditos en moneda extranjera creció cerca de u$s1.400 millones, con una suba mensual del 7,0%, y alcanzó un saldo total de u$s19.775 millones. En términos interanuales, el crecimiento fue del 55,2%, frente a los u$s 12.743 millones registrados en el mismo mes del año pasado.

El impulso provino principalmente de los préstamos comerciales, que explican el 71,8% del total del endeudamiento en moneda extranjera. Este segmento creció 6,7% mensual y 46,1% interanual, reflejando una mayor demanda asociada a operaciones vinculadas al comercio exterior, pero también a la expectativa de estabilidad del tipo de cambio y a tasas de interés sensiblemente más bajas que las vigentes en pesos.

Un dato adicional que refuerza esta dinámica es el comportamiento de otros préstamos bancarios en dólares, que se liquidan de manera inmediata en el Mercado Libre de Cambios. Solo en enero, según la Consultora 1816, estos créditos crecieron en torno a u$s1.194 millones, aportando oferta genuina de divisas y contribuyendo a la estrategia oficial de acumulación de reservas, incluso en un contexto de mayor demanda por turismo.

En paralelo a este crecimiento, el Gobierno busca avanzar un paso más. Según publicó Bloomberg, el ministro de Economía, Luis Caputo, trabaja en un plan para eliminar las normas que hoy impiden a los bancos ofrecer préstamos en dólares a personas y empresas que no generan ingresos en esa moneda, una restricción vigente desde la crisis de 2001. La iniciativa contempla primero una modificación legal en el Congreso y, luego, cambios en las regulaciones macroprudenciales del Banco Central (BCRA). Vale recordar que igualmente se aprobó un paso anterior el pasado 20 de febrero de 2025, en el que el BCRA habilitó la posibilidad de tomar crédito en dólares no sólo los exportadores, sino también las entidades financieras quedaron autorizados para brindar fondos a otros agentes de la economía. La condición es que los bancos consigan financiamiento proveniente de Obligaciones Negociables (ON) o líneas de créditos del exterior.

La propuesta oficial apunta a darles a las entidades financieras un uso más rentable a los dólares que permanecen ociosos en sus balances, canalizándolos hacia clientes con buen perfil crediticio —incluidos desarrolladores inmobiliarios— que puedan destinarlos a inversión productiva. Caputo sostiene que el fondeo en dólares permitiría ofrecer créditos más baratos y reactivar sectores clave de la economía, como el inmobiliario y el hipotecario.

Sin embargo, el antecedente histórico sigue pesando. Tras el colapso de la convertibilidad, el sistema financiero argentino prohibió el crédito en dólares a quienes no generaran divisas genuinas, justamente para evitar descalces de moneda que amplificaron la crisis.

image
El cuadro de 1816 sobre el récord de préstamos en dólares

El cuadro de 1816 sobre el récord de préstamos en dólares

¿Créditos para individuos?

Si bien las empresas suelen estar mejor preparadas para administrar este tipo de financiamiento, el crédito en dólares para individuos requiere mayores resguardos. En ese sentido, el Banco Central evalúa imponer límites a la proporción de depósitos que puede prestarse, exigir garantías más estrictas y establecer criterios rigurosos de calificación crediticia. Más en un momento donde la morosidad para los créditos al consumo se encuentra en niveles históricos.

El Gobierno confía en que la mayor estabilidad cambiaria y la acumulación de reservas —con compras por casi u$s1.300 millones en lo que va del año— permitan avanzar en esta agenda sin repetir errores del pasado. Además, los créditos en dólares forman parte del “colchón” que contribuye a la estrategia oficial de fortalecimiento de reservas, junto con las emisiones de deuda corporativa y el ingreso de divisas del comercio exterior.

Con un stock de ahorros fuera del sistema que el propio Banco Central estima en unos u$s170.000 millones, la administración Milei apuesta a que una parte de esos dólares vuelva a canalizarse a través del sistema financiero. El desafío será convertir ese flujo en un motor de inversión y crecimiento, sin reabrir un capítulo de vulnerabilidad que la economía argentina conoce demasiado bien.

Dejá tu comentario

Te puede interesar