9 de febrero 2005 - 00:00

El empleo, víctima de planes sociales

Caso paradigmático sobre los riesgos del asistencialismo el de la localidad cordobesa de Berrotarán, donde el intendente, Angel Storello, solicitó que se les corte todo tipo de ayuda social a los habitantes de esa población, después que la instalación de una fábrica textil no consiguiera suficiente cantidad de mano de obra. Algo que puede ser una señal para la situación que se vive en el país.

«No podemos seguir con el asistencialismo continuo, porque eso hace que la gente no se dignifique de alguna manera buscando con el trabajo solucionar sus problemas», expresó ayer el intendente de esa población de 7.500 habitantes que dista 133 kilómetros al sur de la capital mediterránea. La reacción de Storello se produjo después que recientemente se radicara en esa localidad la fábrica de ropa Toca Jeans con necesidad de un plantel de 60 empleados. Sólo logró atraer a 25, pese a que unos 300 vecinos reciben subsidios de Jefas y Jefes de Hogar.

El intendente lamentó que «en Berrotarán la gente no quiere trabajar», por lo que «ahora se acabó con el asistencialismo. En el municipio no se da más a nadie; ahora les ofrecemos trabajo. Así ayuda el municipio», destacó. Aclaró también que el hecho de trabajar en la firma textil, con sueldo de entre 350 y 400 pesos, en principio a los interesados no les hacía perder el derecho a los subsidios.

La radicación de Toca Jeans fue promovida por Storello con el otorgamiento de exenciones de impuestos con la intención, según explicó el intendente, de paliar la difícil situación social y económica de cientos de personas que requerían ayuda social del municipio.

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