19 de abril 2007 - 00:00

El euro, cerca de un récord (igual no atrae a ahorristas)

Ben Bernanke
Ben Bernanke
El dólar sufrió ayer un nuevo retroceso en el mercado de divisas, con lo que se acercó al mínimo histórico frente al euro y marcó la posición más baja frente a la libra británica de los últimos 26 años.

La moneda europea trepó hasta 1,36 dólar, mientras que la libra se cambiaba a 2,007 y seguía aumentando en el arranque de los mercados asiáticos. En los últimos doce meses ya aumentó 12,8% y el consenso de los economistas es que puede continuar en alza. Este valor no se registraba desde junio de 1981. En setiembre de 1980 llegó hasta 2,41 durante el gobierno de Margaret Thatcher.

Respecto de la moneda japonesa, también tuvo una disminución. Se negoció a 118,72 yenes, comparado con los 118,95 yenes por dólar de la jornada anterior. En este caso, sin embargo, aún queda un largo recorrido para que el yen llegue a sus máximos históricos (en realidad continúa relativamente depreciado respecto de la evolución de otras monedas en el mundo).

Detrás de esta nueva caída del dólar se encuentra el diferencial de tipos que existe entre Europa y Estados Unidos, donde hay perspectivas de que la Reserva Federal reducirá las tasas para reanimar la actividad económica.

  • Encuesta

  • En el Viejo Continente la perspectiva es la contraria. Se espera que tanto el Banco Central Europeo como el de Inglaterra encarezcan los tipos de interés de corto plazo. Una encuesta efectuada por Bloomberg entre 43 economistas arrojó que se espera de manera unánime que la institución inglesa vuelva a incrementar las tasas de corto plazo desde 5,25% hasta 5,50% anual. Esto se debe a que se divulgaron los datos de inflación más elevados en ese país de la última década.

    Los inversores estadounidenses tomaron como señal de una posible reducción de la tasa por parte de la Reserva Federal (a cargo de Ben Bernanke) los datos de inflación dados a conocer este martes y que fueron mejores que lo esperado (es decir, más bajos).

    En marzo el índice de preciosde consumo subió 0,6%, aunque si se excluyen los precios de energía y alimentos, que son los más volátiles, el aumento en el núcleo del IPC o inflación subyacente fue de sólo 0,1%. En febrero había sido de 0,2%, el mismo nivel que esperaban los analistas.

    Además, ayer se supo que la producción de las fábricas, minas y plantas de servicios públicos bajó 0,2 por ciento en marzo. Con estos datos, los inversores temen que se produzca una ralentización del crecimiento económico en Estados Unidos y que la zona euro pueda ganar en dinamismo a la primera economía del mundo.

    A pesar de la continua mejora del euro, en la Argentina los ahorristas continúan sin volcarse -al menos en forma significativa- a esta moneda como forma de ahorro o inversión.

    Esto se ve reflejado en los mercados cambiarios, donde ayer se negociaron u$s 525 millones y sólo 700 mil euros.

  • Interpretación

    Según Fernando Izzo, apoderado de ABC Mercado de Cambios, «los exportadores prefieren el dólar porque lo conocen. Lo mismo sucede para el mercado minorista, donde las personas, debido a la cultura que les dejó la convertibilidad y a lo relativamente nuevo que es el euro, están acostumbrados a pensar en dólares».

    No obstante, cuando comienza a hablarse de la debilidad del dólar aparecen más inversores minoristas interesados en adquirir la divisa europea, aunque por ahora siguen siendo minoría.

    Las pocas operaciones en euros en relación con el dólar generan que la brecha entre compra y venta de la primera moneda sea mucho más amplia. Por lo tanto, quienes busquen beneficiarse con el aumento de la cotización, deben esperar que la moneda se aprecie no menos de 5% para llevarse alguna diferencia.

    Para Izzo, esta situación no cambiará en el mediano plazo: «Es difícil cambiar la forma de pensar de las personas. Además, entender el funcionamiento del euro, que depende de más de 10 países -aunque sólo 5 tienen importancia-, es cosa de especialistas».

    Los operadores de cambios revelan que en la vida de los chilenos o brasileños el euro es cada vez más importante. Esto se da porque sus mercados cambiarios son más parecidos al global y no cuentan con tanta intervención por parte de sus bancos centrales.
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