18 de junio 2001 - 00:00

El euro puede subir, los reembolsos no

El gobierno aclaró ayer que los nuevos niveles arancelarios y de reintegros no serán modificados si el euro comienza a converger con el dólar. Si esto ocurre, los exportadores perderían las ventajas por la aplicación del «factor de empalme», y no está previsto -al menos, por el momento-algún tipo de compensación.

El sistema, evaluaban los industriales, se vuelve mucho menos previsible para planificar operaciones de comercio exterior.
Dejará de existir un incentivo fijo (los reintegros) y se pasará a un sistema con mucho peso en un incentivo variable, ya que dependerá de la valuación del euro respecto del dólar.

El cambio fundamental en las posiciones arancelarias se aplicó a los productos con alto nivel de protección, fundamentalmente los bienes de consumo como los electrodomésticos. El ministro de Economía, Domingo Cavallo, había aumentado el arancel máximo en abril desde 22,5% hasta 35%. Ahora lo volvió a bajar, pero sólo 8 puntos, hasta 27%.

Otro sector que tuvo rebajas en el arancel fue el de las frutas, que tenía una protección de 25 por ciento. Ahora se definió una rebaja de 8 puntos, con lo cual tendrán una barrera de 17 por ciento.
Antes del ingreso de Cavallo, este sector tenía una barrera arancelaria de sólo 12 por ciento.

En realidad, la aplicación del nuevo «dólar para el comercio exterior» implica una barrera adicional para el ingreso de productos en el país. El importador deberá pagar el dólar a $ 1,07 (según el cierre del euro del viernes) para ingresar productos, lo que implica, en los hechos, un sobrecosto de 7%.

Más afectados

Esto implica una protección adicional para todos los productos que no tuvieron una rebaja arancelaria. Aquellos que sufrieron una reducción de la barrera quedan prácticamente igual.

Pero los más afectados son los bienes de capital. En una medida especial, el ministro de Economía había decidido en abril la eliminación del arancel con el objetivo de promover la renovación industrial. Pero con el nuevo esquema, se impone, de hecho, una protección para el ingreso de estos productos cercana a 7%. Obviamente, si el euro gana terreno, esa protección irá disminuyendo.

Otra medida clave en política de comercio exterior pasó por la reducción en 8 puntos de los reintegros a las exportaciones.
En este caso, sólo quedaron con un mínimo nivel de «premio» aquellos productos que se exportan con alto valor agregado, que poseían un reintegro de 12% como máximo. En la lista, figuran -fundamentalmente-autos, indumentaria, calzado. También, productos envasados para góndola.

Si bien ahora se eliminó (o se redujo notablemente, en el mejor de los casos) el incentivo fijo para exportar, el «factor de empalme» también es un beneficio, pero que varía día a día.
Así, los industriales corren el riesgo de haber perdido casi todo el reintegro, y que, al mismo tiempo, una posible revaluación del euro quite incentivos, ya que tendería a achicar el «factor de empalme».

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