El euro puede subir, los reembolsos no
-
A la espera de sumar más dólares, "Toto" negocia repo mientras el riesgo país sigue jaqueado por los fantasmas de siempre
-
Paritarias bajo presión: la mayoría de los salarios corren detrás de la inflación en el arranque del año
El sistema, evaluaban los industriales, se vuelve mucho menos previsible para planificar operaciones de comercio exterior. Dejará de existir un incentivo fijo (los reintegros) y se pasará a un sistema con mucho peso en un incentivo variable, ya que dependerá de la valuación del euro respecto del dólar.
Otro sector que tuvo rebajas en el arancel fue el de las frutas, que tenía una protección de 25 por ciento. Ahora se definió una rebaja de 8 puntos, con lo cual tendrán una barrera de 17 por ciento. Antes del ingreso de Cavallo, este sector tenía una barrera arancelaria de sólo 12 por ciento.
Otra medida clave en política de comercio exterior pasó por la reducción en 8 puntos de los reintegros a las exportaciones. En este caso, sólo quedaron con un mínimo nivel de «premio» aquellos productos que se exportan con alto valor agregado, que poseían un reintegro de 12% como máximo. En la lista, figuran -fundamentalmente-autos, indumentaria, calzado. También, productos envasados para góndola.
Si bien ahora se eliminó (o se redujo notablemente, en el mejor de los casos) el incentivo fijo para exportar, el «factor de empalme» también es un beneficio, pero que varía día a día. Así, los industriales corren el riesgo de haber perdido casi todo el reintegro, y que, al mismo tiempo, una posible revaluación del euro quite incentivos, ya que tendería a achicar el «factor de empalme».



Dejá tu comentario