"Por favor, no aclaren más que oscurece", rogaban el viernes algunos inversores, al ver cómo la conferencia de prensa de Bear Stearns para explicar (mejor sería decir "minimizar") las consecuencias de la baja de calificación que le impusiera a su deuda Standard & Poors y el consiguiente desplome de más de 6% en sus acciones, era seguido de una brutal merma a lo ancho de todo el mercado. Decimos " brutal" porque lo que hasta ese entonces había sido un mercado levemente bajista que finalmente había conseguido colocarse en el punto de neutralidad, simplemente se desplomó.
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Para hacer las cosas cortas basta decir que al sonar la chicharra de cierre el Dow perdía 2,09% (la tercera rueda más perdedora en lo que va del año) estacionándose en 13.181.914 puntos ( apenas 11 centésimos encima del mínimo intradiario y 0,7% abajo del último valor del viernes anterior), con sus treinta integrantes cerrando del lado perdedor (el podio se lo llevo American Express, la más vinculada a las vicisitudes de Bear), marcando tres semanas consecutivas de baja, el índice de riesgo VIX en el máximo desde 2004, etcétera.
Es claro que el disparador del malhumor fue -o al menos coincidió de manera casi perfecta con- la reunión convocada por esta empresa, a la cual muchos no le ven demasiado futuro. Pero de ahí a pensar que fue la única o tan siquiera la principal responsable de lo acontecido, es una ingenuidad.
Podríamos extendernos hablando de la lista de "daños", del vuelo a la seguridad (la tasa retrocedió a 4,698% anual), del desplome de los commodities (el precio del petróleo retrocedió u$s 75,48 por barril), etc., pero no haríamos más que repetir lo que venimos diciendo una y otra vez cambiando -cuando mucho- el nombre de alguno de los participantes.
Sin dudas que más productivo sería emplear el tiempo hablando sobre lo que podría venir, pero el problema es que aquí tampoco podemos aportar nada nuevo. Los más optimistas confían en que tal vez mañana la Fed nos de alguna señal positiva. Sólo esperemos no tener que arrepentirnos de un deseo cumplido.
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