Londres (Reuters) - Gran Bretaña y Alemania quieren que en la reunión del Grupo de los Ocho países más industrializados que se celebrará la próxima semana se tomen medidas contra los precios del petróleo, mientras Londres exhortaba a un mayor diálogo entre productores y consumidores y Berlín buscaba una postura común fuerte. Funcionarios del gobierno británico dijeron ayer que esperaban que los precios de los alimentos, los altos precios del crudo y el cambio climático sean los temas principales en la cumbre que tendrá lugar entre el 7 y el 9 de julio en Hokkaido, al norte de Japón, en la que iniciarán la primera sesión de conversaciones acerca de la economía global.
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«Esta vez, lo que está sucediendo a los precios de la energía y a los de los alimentos -una economía mundial que recibió shocks del petróleo y los alimentos y las finanzas- pienso que va a ser lo principal en la discusión», afirmó uno de los funcionarios. Agregó que el grupo de naciones industrializadas ricas no discutiría cómo hacer bajar los precios del petróleo inmediatamente pero que se ocuparía más de la percepción de que hay un desequilibrio de mediano plazo entre la oferta y la demanda.
Una fuente del gobierno alemán sostuvo que los jefes de gobierno no estaban en posición de revertir la tendencia de los altos valores, pero que una declaración clara del G-8 sobre los precios sería «definitivamente» una ayuda.
Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Lula da Silva, que participará de la cumbre del G-8 va a «desmentir» que los biocombustibles provocan aumento del precio de los alimentos. El vocero presidencial, Marcelo Baumbach, dijo que Lula planteará que «no debemos dejarnos engañar por aquellos que colocan a los biocombustibles como culpables de la inflación de los precios de alimentos». Lula volverá a responsabilizar al aumento del petróleo como una de las causas de la inflación alimentaria.
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