El gobierno frena el aumento de tasas para no atraer más dólares

Economía

Luego del fuerte repunte de diciembre, el Banco Central consiguió que las tasas del mercado local cayeran de manera significativa en estas primeras semanas de enero. El rendimiento que pagan los bancos por los plazos fijos mayoristas a 30 días (tasa BADLAR) cayó de 10% anual en pesos a fin de 2006 a 9,06%, debido a la gran liquidez que quedó en los bancos luego de las fiestas.

La estrategia de Martín Redrado es impedir que las tasas continúen con el rumbo ascendente que tuvieron durante 2006. Y el motivo no pasa tanto por el temor a enfriar la economía, sino más bien por no darles a los inversores más incentivos para que entren dólares al mercado local. Ocurre que si las tasas en pesos continúan subiendo y la divisa sigue clavada en $ 3,10 (o aun con un leve incremento en el año), la ganancia medida en dólares también aumenta en la misma proporción.

  • Objetivo

    En diciembre pasado se produjo un fenómeno particular que grafica bien el objetivo que persigue el Central. Por primera vez desde 2002, la tasa de interés salió del terreno negativo y quedó «neutra». El motivo es que la inflación finalizó en 9,8% anual en el acumulado de los últimos doce meses (al menos según la medición del INDEC), mientras la BADLAR subió exactamente en el mismo nivel, 9,8% (ver cuadro).

    «No queremos promover más suba de tasas en los próximos meses; estamos cómodos si se mantiene en valores similares a la inflación», aseguran en la autoridad monetaria. ¿Pero podrán conseguirlo?, es lo que se preguntan los inversores para tomar decisiones. Se trata de un dato clave, ya que los bonos en pesos que cotizan en el mercado ajustan por CER (es decir, la inflación minorista) o por BADLAR (en el caso de los títulos que emite el Central).

    La BADLAR pasó en 2006 de 7,5% anual a prácticamente 10%. De esta manera, la autoridad monetaria consiguió absorber una mayor cantidad de pesos, lo que moderó sustancialmente la emisión de casi $ 40.000 millones que utilizó para comprar dólares y sostener así la cotización. La incógnita ahora es si podrá continuar con un nivel semejante de absorción manteniendo estable la tasa durante el año.

    La inflación, por su parte, se fue moderando desde 12,1% hasta 9,8% en el acumulado anual, controles de precios mediante. Sin embargo, por lo menos en los primeros meses de 2007 todo indica que volverá a repuntar, superando nuevamente la evolución de la BADLAR.

  • Impulso

    En el Ministerio de Economía también impulsan que ambas variables se mantengan relativamente alineadas y, si es posible, por debajo de 10% anual durante todo 2007. En el caso de la inflación, la causa es obvia, mientras que una eventual suba de tasas podría llevarlas a terreno positivo y sólo conseguiría que ingrese una mayor cantidad de dólares al mercado, presionando al tipo de cambio a la baja.

    La disminución de los rendimientos que los bancos están dispuestos a pagar a los inversores mayoristas está en línea, además, con la disminución de tasas que consiguió el Central en la última licitación de Letras y Notas.

    Y se estima que el gobierno conseguirá también reducir notablemente el rendimiento que pagará en la próxima emisión del BONAR VII en dólares, prevista para la semana próxima, que pasaría de 8,03% de noviembre a cerca de 7,50%.

    Falta, como siempre, que esta reducción de las tasas también se refleje en un menor costo del crédito. En este caso, la defensa de los bancos es que prácticamente no los encarecieron el año pasado, cuando subió el costo de captar plazos fijos. Pero igual el margen entre las tasas activas y las pasivas sigue siendo enorme.
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