1 de julio 2008 - 00:00

El mes en que se vivió en peligro

El mes en que se vivió en peligro
Cerró un mes para el olvido, uno más, en la Bolsa, con condimentos de todo tipo para el consumidor, desde el inagotable conflicto del gobierno y el campo hasta el desplome de Wall Street y el despegue de los commodities. Cada vez más se entra en etapas en las que el azar cobra un valor primordial para el destino de las inversiones. Baste con mencionar el Indice Merval clausuró con retroceso de 4,44% en junio, mientras que, en el plano celestial, se encontraba Tenaris, que acumuló suba de 21,65% en el mismo período. Blanco y negro del mes en el que vivimos en peligro. Pero claro que la performance de Tenaris camufla un comportamiento peor del resto de las acciones. ¿Qué hubiera sido del Indice Merval sin Tenaris? En definitiva, no se trata de un mero indicador para reflejar un comportamiento promedio de las empresas cotizantes. El dolor se sintió por igual entre quienes no fueron bendecidos y estuvieron posicionados en acciones de otras empresas, no precisamente la siderúrgica.

Ahora bien, más allá de los esfuerzos oficiales de aislar a la Argentina, -y no en el mejor sentido de ese verbo- la Bolsa operó casi en sintonía con lo que acontecía en Nueva York, Europa o San Pablo. En estas plazas, fue un junio negro, con retrocesos de 10%, agravados por el hecho de no estar acostumbrados a este voltaje de pérdidas, algo que sí, lamentablemente se está por estas latitudes. Las variaciones, hacia arriba y abajo, siempre se magnifican en el recinto local, como se podría observar en las últimas décadas de operatoria bursátil donde las crisis y euforias fueron reiteradas, agregando un alto contenido de adrenalina a quien opera en la plaza doméstica.

Pero nada debería sorprender a inversores que ya ven que se van quedando sin leyendas o mitos. Si no, ¿quién hubiera imaginado alguna vez observar el temor actual sobre el sistema financiero norteamericano? ¿O ver a la Reserva Federal esforzándose y quemando manuales de banqueros centrales para rescatar a un banco de inversión como Bear Stearns para evitar que avance el reguero de pólvora? Sobre este contexto se debe decidir inversiones, algo que agiganta los condimentos estrictamente domésticos. Nada fácil la tarea de ser ahorrista.

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