El próximo viernes Enrique Olivera, titular del Banco Nación, viajará a Catamarca a oficializar el traspaso de parte de los activos del banco de esa provincia que comenzaron a operar esta semana. Así lo convino ayer con el gobernador Oscar Castillo.
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La transferencia será parcial porque el Nación eligió cuáles serán los activos que asumirá: nueve sucursales (cuatro en lugares donde el BNA no estaba, cinco que fusionará con sus propias agencias); cuatro agencias «móviles» que funcionan dos días por semana; 34.000 cajas de ahorro; 1.200 cuentas corrientes; 26.000 cuentas de tarjetas de crédito BanCat -propia del Banco de Catamarca-y otras 2.000 de MasterCard.
Además, se harán cargo de una cartera activa de u$s 18 millones, en su gran mayoría proveniente de créditos otorgados a través de tarjetas de crédito. «Casi toda la cartera es minorista: de créditos comerciales hay apenas u$s 2,6 millones», dijo Olivera a este diario. «El resto de la cartera será responsabilidad de la provincia; es posible que la licite en un futuro cercano.» «El Nación se convertirá además en agente financiero de la provincia y en agente pagador; nos hare-mos cargo del pago de sueldos a los 27.000 empleados provinciales», agregó el banquero. «En las próximas semanas se definirá cuánto pagará el Nación por la transferencia, pero calculo que estará entre los u$s 6 y los u$s 7 millones.»
El BNA absorberá alrededor de 200 empleados del Catamarca, lo que representa cerca de 60% del personal de la entidad provincial. El destino laboral del resto quedará bajo la responsabilidad del gobierno catamarqueño.