La onza troy finalizó a u$s 1.583,60 en Nueva York y superó el máximo histórico alcanzado en la rueda pasada. Los inversores se refugiaron en el metal precioso ante los temores sobre la crisis de la deuda en la Eurozona.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Con la intensificación de los temores sobre Italia, España, Irlanda y Portugal y ahora las actas de la Fed que sugieren que algunos de sus miembros estaban pensando en la necesidad de una mayor flexibilización monetaria, los inversores han apretado esta semana los botones de alarma", estimó Ian O'Sullivan analista de Spread Co.
Según las actas de la última reunión del banco central estadounidense (Fed), publicadas el martes, la entidad sigue muy dividida sobre la política que hay que llevar a cabo "a medio plazo", lo que fue interpretado por algunos actores del mercado como una señal de que eran posibles nuevas medidas de reactivación en el país.
Además del oro, el actual contexto de incertidumbre económico ha hecho que los inversores se refugien en otros activos considerados seguros, como el dólar, el franco suizo o los bonos alemanes.
Petróleo
Los precios del petróleo aumentaron en Nueva York, estimulados por una nueva caída de los stocks de crudo en Estados Unidos, así como por un debilitamiento de la moneda estadounidense.
En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del "light sweet crude" negociado en EEUU) para entrega en agosto terminó a 98,05 dólares, en alza de 62 centavos en relación al martes.
Los precios ya habían ganado más de dos dólares el martes en el mercado neoyorquino, favorecidos por cierta calma en los mercados financieros pese a la crisis de deuda europea.
En baja en la apertura de la sesión, "el mercado petrolero se recuperó cuando se publicaron las cifras de reservas" en Estados Unidos, constató Matt Smith, de Summit Energy.
"Los stocks de crudo bajaron" cuando "el mercado anticipaba realmente un incremento" y los de la gasolina también bajaron, agregó el analista, subrayando sin embargo que la demanda se mantiene "débil".
Las reservas de crudo cayeron en 3,1 millones de barriles la semana pasada. En las últimas seis semanas, perdieron 18 millones de barriles, una baja importante de la oferta en el mercado estadounidense.
Los stocks de gasolina retrocedieron 800.000 barriles. Estas reservas son seguidas de cerca en plena temporada estival de alto consumo, después del fin de semana largo por el feriado nacional del 4 de julio.
En el plano financiero, los precios fueron impulsados por el debilitamiento del dólar luego de la audiencia ante un comité del Congreso del presidente de la Reserva Federal estadounidense. Ben Bernanke dejó la puerta abierta a un nuevo plan de ayuda financiera a la economía.
Dejá tu comentario