Los precios del petróleo descendieron netamente en Nueva York, luego de dos sesiones en alza, afectados por el incremento de las reservas de productos refinados en Estados Unidos.
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En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del "light sweet crude" negociado en EEUU) para entrega en noviembre terminó en 69,57 dólares, en baja de 1,31 dólares en relación al cierre del martes.
Luego de vacilar en la apertura, los precios se orientaron a la baja afectados por los datos semanales del departamento de Energía sobre la reservas petroleras en Estados Unidos, primer consumidor mundial de oro negro.
Si bien los stocks de crudo registraron un sorpresivo descenso de 1,0 millón de barriles la semana pasada, los de gasolina subieron en 2,9 millones de barriles, más de cinco veces que lo previsto y los de productos destilados en 700.000 barriles, algo más que lo anticipado.
"En conjunto, tenemos más productos petroleros esta semana en los tanques que la semana anterior", resumió Jason Schenker, de Prestige Economics, subrayando que el alza de las reservas de gasolina fue "sorprendentemente fuerte".
"El crudo fue transformado en productos refinados, pero finalmente, los consumidores no demandan crudo, sino productos refinados", explicó. "Si hay más productos refinados, eso puede hacer bajar el mercado, es lo que pasó".
Tanto las reservas de crudo, como las de gasolina y productos destilados (diesel y combustible para calefacción) se sitúan por encima de la franja media para este período.
"Los stocks de productos refinados continúan subiendo, ello plantea el problema de la capaciadad de almacenamiento y aumenta el riesgo de que las refinerías reduzcan el ritmo de refinación", estimó por su parte Antoine Halff, de Newedge Group. "El razonamiento, es que la demanda de crudo de las refinerías estadounidenses debería registrar una leve baja".
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