Nuevas estimaciones sobre bajos inventarios de gasolina en
Estados Unidos llevaron el barril de petróleo a nuevo récord.
Nueva York (EFE) - El precio del crudo de Texas registró ayer un ligero descenso en Nueva York después de tocar un nuevo máximo histórico de 57,60 dólares por barril, frente a nuevas estimaciones de que la demanda será alta en 2005. Al cierre de la sesión, el Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en abril se situaba en 56,40 dólares por barril, después de restar 0,04 de dólar al precio anterior (-0,11%).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En Londres, el precio del crudo Brent, de referencia en Europa, cerró en el mercado de futuros por encima de los 55 dólares, después de haber pulverizado otro máximo histórico al superar los 56 dólares durante la sesión. El barril para entrega en mayo cotizó a 55,06 dólares al cierre del mercado, 18 centavos de dólar más que en la jornada anterior.
La suba respondió a operaciones especulativas realizadas por fondos financieros que compraron crudo después de la fuerte caída de los inventarios de nafta en Estados Unidos. Los contratos de nafta y de gasoil de calefacción para abril también marcaron valores de récord, al subir durante la sesión hasta 1,58 y 1,61 dólar por galón (3,78 litros), respectivamente. La reducción de los inventarios se sumó a las muchas preocupaciones que afectan al mercado del crudo, en el que la fuerte demanda mundial está superando al crecimiento del suministro, lo que provoca que fondos especulativos realicen operaciones de compra de petróleo.
El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rodrigo de Rato, reconoció, desde Bombay (India), que los altos precios del petróleo suponen un «riesgo», aunque el crecimiento económico mundial esperado para este año es aún elevado, de 4 por ciento.
Según los expertos, los precios tendrían que ser todavía más elevados y mantenerse con mayor persistencia, para llegar a tener un efecto claro sobre el crecimiento mundial.
«Es cierto que con la suba de los precios de la energía, muchas familias tendrán que gastar en combustible lo que antes gastaban en los centros comerciales, pero el daño que puede hacer a la economía mundial es todavía limitado», dijo el economista jefe de Standard & Poor's en Nueva York, David Wyss. El especialista restó importancia a los récords alcanzados por el crudo en las últimas horas, al asegurar que, si bien nominalmente son niveles históricos, los precios reales, una vez descontada la inflación, son muy inferiores a los alcanzados en la década de 1980. Como prueba, relató que en 1981, el conjunto de la partida que Estados Unidos destinaba a energía suponía 14% del PIB, el doble que en la actualidad. Wyss no cree que, con los precios actuales, exista el riesgo de que la economía mundial entre en un período de recesión, aunque sí estima que supondrá una leve ralentización del crecimiento. Por su parte, el presidente de turno de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Ahmad Fahd Al-Sabah, afirmó ayer en Kuwait que el cartel volverá a tratar una suba de la producción si el precio del crudo no decrece en los próximos diez días.
Dejá tu comentario