15 de agosto 2008 - 00:00

El virus, a Europa y Japón

Viene de página 10
pal impulso que hoy tracciona a EE.UU. son sus exportaciones netas. Si sus socios comerciales se desaceleran, tarde o temprano, transmitirán sus efectos.

De ahí la enorme importancia de la violenta reversión que, desde mediados de julio, muestran los precios de la energía y alimentos. No sólo porque desactivan la necesidad de ceñir el cinturón de la política monetaria -cuando en los EE.UU., por ejemplo, la lectura anual de inflación minorista ya llegó a 5,6%-sino porque su traducción directa en mayores precios en el surtidor (o en los mostradores) ya comenzó a gravitar peligrosamente en los niveles de gasto y actividad. ¿Alcanzará su magnitud para contrarrestar la inercia acumulada? ¿O llegará demasiado tarde para impedir el sino de la recesión internacional? La impresión es que, si la baja de precios de la energía y las materias primas persiste, todavía se está a tiempo.

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