Washington (EFE) - La fijación de metas de inflación, apoyada en una firme política fiscal, ha contribuido a que disminuyeran las expectativas de inflación en Brasil para beneficio de la economía, afirmó ayer un estudio del FMI.
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El «documento de trabajo» preparado por funcionarios del Departamento de América del Fondo Monetario, no representa la opinión oficial de la institución y se publica «para atraer comentarios y alentar el debate».
«La aplicación del plan real se reflejó en una notable desaceleración de la inflación que, desde entonces, ha tenido un promedio anual de 9 %», señala el estudio.
• Reformas
«La disminución de la inflación global en los últimos 10 años ha ocurrido sobre un telón de fondo de reformas significativas, particularmente en los marcos de políticas monetarias, en economías de mercado avanzadas y emergentes», añadió.
Dentro de este panorama, «Brasil se destaca,sin embargo, porque adoptó metas de inflación cuando el bajo índice de inflación se vio seriamente amenazado por el paso a un régimen cambiario fluctuante después de la crisis de devaluación en 1999».
Al igual que en otros países que han adoptado las metas de inflación «gran parte de los beneficios de ese paso en Brasil puede atribuirse a su impacto sobre la expectativa de inflación».
La economía del país tuvo vaivenes graves entre 1994 y 1999 cuando el país recurrió a una devaluación de su moneda, y los economistas del FMI, fieles a la ortodoxia de «ajuste macroeconómico» de esa institución, realzan en este documento el papel de la política fiscal.
Los economistas del FMI abogaron porque el gobierno de Brasil avance hacia el otorgamiento de «plena autonomía operativa» para el Banco Central y el estrechamiento de su banda de metas de inflación.
«Las autoridades brasileñas han indicado recientemente que la autonomía del Banco Central es una de sus reformas estructurales clave y prioritaria», indicó el documento.
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