17 de septiembre 2001 - 00:00

Empieza el lunes control a sindicalistas

El gobierno pondrá en práctica su política de control de los bienes de todos los sindicalistas, los principales directivos de los gremios y sus familiares; cuando el miércoles comience a funcionar la Oficina de Transparencia Sindical, organismo que manejará el Ministerio de Trabajo que dirige Patricia Bullrich y que estará conducida por Sergio Brodsky.

Esta repartición será la encargada de recibir desde el próximo lunes 24 de setiembre y hasta el 24 de octubre, más de 40.000 declaraciones juradas, según los cálculos del Ministerio de Trabajo, para controlar la «transparencia» de la actividad sindical en la Argentina.

Para el lanzamiento de esta oficina, se prepara un acto en el salón principal del Ministerio de Trabajo, donde Bullrich explicará los alcances de este control inédito para el gremialismo argentino.

En la práctica no es más que la aplicación efectiva de la promesa hecha por Bullrich de controlar más a los sindicalistas y sus actividades, hecha por la ministra de Trabajo, y avalada por Fernando de la Rúa, en la primera semana de julio, en las vísperas de otro paro nacional dispuesto por la CGT rebelde de Hugo Moyano, que en esos días todavía estaba separada de la de Rodolfo Daer.

En concreto, en el Ministerio de Trabajo se espera que desde el lunes próximo 40.000 personas envíen sus declaraciones juradas de bienes a la oficina de Brodsky. Esta operación deberá ser estar completada el 24 de octubre. Luego de esa fecha comenzarán otros 30 días en los cuales la cartera que dirige Bullrich podrá presionar al sindicalista para que concrete el envío
. Si luego de esa fecha (el 24 de noviembre) aún la oficina de Bullrich no recibió la declaración jurada se abren otros 30 días dentro de los cuales Trabajo podría prohibir que esa persona pueda continuar ejerciendo la representación de cualquier sindicato.

Los datos que todos estos sindicalistas, directivos y familiares envíen a Trabajo será dado a conocer por el ministerio en su página de Internet, con lo cual la información será pública en su mayor parte. Sólo quedarán en secreto los números de las cuentas corrientes, dato que llegará a Trabajo ensobrado y que únicamente puede ser abierto el sobre por disposición de un juez.

Entre otros, los sindicalistas deberán enviar a la Oficina de Transparencia Sindical los siguientes datos sobre sus bienes personales:

La información personal junto con la asociación sindical que representan y el cargo.

Los antecedentes laborales y sindicales. Las empresas en las que trabajaron y trabajan, la actividad de estas sociedades y el puesto que ocupo. Con esto el ministerio que dirige Patricia Bullrich quiere comprobar la veracidad del pasado laboral de los sindicalistas, y si efectivamente desarrolló tareas en el área que representa.

Los bienes registrables, con la explicación sobre el tipo y descripción del bien, la fecha de compra y adquisición y el origen de los fondos para adquirirlo. A qué se incluyen los inmuebles (casas, departamentos, quintas, countries), automóviles de todo tipo, aviones y embarcaciones.

Dentro de los bienes inmuebles, se debe especificar el domicilio, la localidad donde está radicado, el país, la fecha de compra y la forma en que se obtuvo el dinero para adquirirlo.

Las tarjetas de crédito, especificando si son corporativas o personales. Se debe incluir la información sobre la entidad emisora y el número.

El Ministerio de Trabajo podrá además enviar estos datos a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que a su vez podría utilizarlos para cruzar datos dentro del sistema de control a los grandes contribuyentes nacionales (aproximadamente 2.500 en total), para ver si coinciden los datos de los bienes con las declaraciones anuales de ganancias y bienes personales.

 

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