En Brasil apuestan a otra caída del dólar a 1,8 real

Economía

Aquellos exportadores que estén haciendo cálculos para cotizar en el mercado brasileño no deberían soslayar que los pronósticos cambiarios apuntan a un dólar de 1,85 real en el tercer trimestre y de 1,80 real para el cuarto trimestre de 2007.

En la actualidad, el dólar está cotizando a 1,91 real y en lo que va del año ya acumula una caída superior a 10%.

De este lado de la frontera no se espera que el dólar baje de los $ 3,10 que el gobierno parece haber fijado como el piso a defender por parte del Banco Central. Incluso las operaciones a futuro apuestan a un dólar a fin de año de $ 3,14. De modo que la ventaja cambiaria (sin contar efecto de la inflación) para los exportadores argentinos se ampliaría a más de 43% desde 38% actual.

Esto significa que un mismo producto fabricado en la Argentina resulta hoy 38 por ciento más barato en dólares que en el Brasil.

  • Reservas

    La tendencia a la apreciación del tipo de cambio en Brasil parece no detenerse, y más allá de enmarcarse en un fenómeno mundial, un dólar débil, todo indica que, de no mediar un cimbronazo en los mercados mundiales, se profundizará.

    Este boom tiene su correlato en la evolución de las reservas internacionales del Banco Central de Brasil, que ayer superaron los u$s 147.452 millones. En el primer semestre han crecido u$s 61.613 millones (72%). Esto habla del nivel de intervención del organismo monetario dirigido por Henrique Meirelles en el mercado cambiario.

    El juego, en parte, garantiza el mantenimiento de este ciclo, dado que el fuerte ingreso de capitales a Brasil se retroalimenta por dos canales. Por un lado, el elevado superávit de la balanza comercial aporta un flujo de divisas sostenido, este año del orden de los u$s 43.000 millones.

    A esto se suma, por otro lado, el buen humor de los inversores locales que repatrian dólares y el de los extranjeros que redireccionan capitales hacia Brasil, no sólo atraídos por las altas tasas de interés, sino también para inversiones directas. Vale mencionar que éstas alcanzan niveles históricos por encima de los u$s 24.000 millones mientras que las inversiones de cartera, en acciones y en bonos, rompen también récords por encima de los u$s 23.000 millones, según datos del Banco Central.

  • Mayor oferta

    Frente a esto, los exportadores brasileños reaccionan anticipando la liquidación de divisas, lo que provoca una mayor oferta y que el tipo de cambio se aprecie aún más. Los bancos, de rápidos reflejos, redoblaron las apuestas en pos de un dólar más barato. Así pasaron de tener una posición vendida de u$s 7.516,1 millones en abril a más de u$s 15.790,3 millones en mayo. Claro que no se trata de un movimiento aislado ya que el proceso comenzó en diciembre pasado cuando cambiaron de una posición compradora de 4.314,9 millones de dólares a una vendida de u$s 2.018,9 millones. Desde ese momento, mes a mes, fueron aumentando la posición a la baja llegando al máximo de abril. En el sistema financiero brasileño nadie parece tener dudas que el camino del real es hacia una mayor fortaleza frente al dólar y hacia allí se dirigen las apuestas.

    Un claro ejemplo de este proceso es el incremento en los préstamos de corto plazo que los bancos locales toman en el exterior para vender dólares al Central. En el primer cuatrimestre sumaron u$s 24.100 millones cuando un año atrás eran de u$s 4.800 millones. Esto explica las últimas medidas del Central tendientes a reducir la exposición cambiaria de los bancos y desincentivar las operaciones especulativas.
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