En seis o siete semanas podría estar cerrada la venta de 25% de YPF a un empresario local, mientras que la salida a la Bolsa de Buenos Aires de otro 20% del capital demoraría alrededor de seis meses, después de concluida la primera operación.
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Así lo aseguró ayer en Madrid, en una conferencia para analistas, el nuevo director general de operaciones de la petrolera Repsol, Miguel Martínez. Este también pronosticó que la empresa española podría obtener entre 10.000 y 12.000 millones de dólares, con la venta de 45% de YPF.
No obstante, entre analistas de mercado, se cree que las dos operaciones dejarían un resultado de alrededor de 6 mil millones de dólares, mientras en 1998 Repsol pagó poco más de 15 mil millones para adquirir 15% del Estado y hacer una oferta pública sobre el total de acciones que se negociaba en la Bolsa.
En tanto, se encuentra en Buenos Aires el presidente de Repsol, Antoni Brufau, para participar de la reunión del directorio, tal como hace todos los meses, aunque esta vez su presencia abre mayores expectativas. Por lo pronto, en el directorio se presentará a Antonio Gomis, quien quedó a cargo de YPF desde la semana pasada, cuando se resolvió separar la unidad que agrupaba las operaciones de Repsol en la Argentina, Brasil y Bolivia.
De todas formas, según versiones confiables, todavía no se descarta que Repsol añada a YPF otros activos en Latinoamérica para hacerla más atractiva con vistas a la incorporación del nuevo socio.
En apariencia, el proceso iniciado en YPF es paralelo al que se desarrolló en España con la propia Repsol. En setiembre del año pasado, la constructora hispana Sacyr adquirió 20% de Repsol, superando la participación de control de la entidad catalana La Caixa, que es de 12,5%. De todas formas, ésta siguió manteniendo el control y Sacyr logró incorporar dos miembros propios al directorio.
Objetivo
De esta manera, La Caixa pretendería fortalecer a Repsol y, al mismo tiempo, bajar su nivel de exposición ante un eventual copamiento hostil de la petrolera, y con vistas a constituir hacia fin de año un holding con sus participaciones en empresas de energía que tendría cotización propia en la Bolsa de Madrid.
El plan de fortalecer a Repsol correría en sintonía con el de desinvertir en la Argentina, cuyas áreas están en declinación y no se logran nuevos hallazgos de reservas. Por otra parte, para los analistas, toda Sudamérica tiene mayor riesgo para las empresas energéticas, debido a la influencia que podrían tener las políticas nacionalizadoras de Evo Morales y Hugo Chávez; por eso, YPF le restaría a la española en vez de sumarle en este momento.
Las especulaciones sobre el inversor interesado en adquirir 25% de YPF incluyen a Eduardo Elsztain de IRSA, a Eduardo Eskenazi de los bancos Santa Cruz, San Juan y Santa Fe, a Jorge Brito del Banco Macro, y al empresario Eduardo Eurnekian, aunque no hay ningún indicio que los confirme.
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