Esta vez sin anuncios estridentes, el gobierno ha concluido la negociación de precios con las principales empresas para el resto del año. Los acuerdos contemplan subas de hasta 6%, según señalan fuentes oficiales que además destacan la «colaboración» de la dirigencia empresaria, en buena medida impulsada por el temor de desbordes en los ajustes salariales.
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La mayoría de las principales compañías de la alimentación, la industria farmacéutica y las textiles, entre otros sectores, acordaron con las autoridades incrementos para todo 2007 que van desde 2% hasta 6%.
Lo novedoso es que los acuerdos son por empresas, no por sectores como se hacía el año pasado, y que los entendimientos se guardan en carpetas de los despachos oficiales, en lugar de ser difundidas en conferencias de prensa desde la Casa de Gobierno.
La ganancia generada por el aumento en las cantidades vendidas, en momentos en que se viene registrando un fuerte crecimientode la demanda, lleva a que las empresas apuesten a la estabilidad de precios, según la interpretación de la conducción económica.
Por esta razón se explica el carácter acotado de los incrementos y también situaciones particulares, como el caso de un laboratorio nacional líder que, pese a tener autorizados ajustes desde el mes pasado, todavía no los ha hecho efectivos.
El gobierno, según los últimos pronósticos que se manejan en la Casa Rosada, aspira a que la inflación del año se ubique en torno a 8,5%-9,5%. Para lograr este objetivo, se debería registrar una inflación promedio del orden de 0,7% mensual, cifra que sería imposible si se descarrilara la negociación salarial. Al respecto, encuestas privadas, como las que realizan el especialista en temas laborales Ernesto Kritz, arrojan que, a diferenciade lo que sucedía el año pasado, en el presente las empresas tenderán a trasladar los precios, las subas en los sueldos.
Para frenar los embates de los sindicatos, el gobierno concedió al reclamo de la CGT y dispuso un aumento en el mínimo no imponible a los efectos del pago del Impuesto a las Ganancias. Esta medida beneficia a unos 800.000 trabajadores y representa un incremento en el bolsillo de empleados de hasta 2%. Asimismo, aceptó que en el transcurso del año se eleve el salario mínimo.
Por otro lado, sostienen que los incrementos salariales de los convenios del año pasado fueron de 19% contra una inflación inferior a 10%. En lo que concierne a los salarios industriales, el aumento fue casi 150% contra una suba de 94%, desde la salida de la convertibilidad. Estos argumentos fueron los que hizo llegar el gobierno a la cúpula sindical con la recomendación de que la suba de sueldos no supere 15% y ronde, en promedio, 12%.
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