La presidente chilena, Michelle Bachelet, admitió ayer la posibilidad de aplicar cortes programados de electricidad, en medio de una fuerte sequía que afecta el país y de los altos precios del gasoil, insumo con que se compensa la falta de gas natural para la generación.
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Hasta hace poco se había descartado un racionamiento eléctrico en el país trasandino, pero el ministro de Energía, primero, y ahora la presidente reconsideraron esa posibilidad tras el recrudecimiento de la sequía y el riesgo de falla en centrales eléctricas.
«Es posible que en algún momento haya que echar mano al racionamiento», dijo Bachelet en una reunión con medios de prensa extranjeros. «Yo quisiera que no fuera así -agregó-, a lo mejor no nos vemos en la necesidad, pero si es así ya hemos tomado todas las medidas para responder a eso».
Chile, que importa casi la totalidad de los combustibles que consume, atraviesa por una fuerte escasez energética provocada en primer lugar por los menores envíos de gas natural que recibe de la Argentina, y que actualmente se reducen al necesario para cubrir la demanda residencial de Santiago. Aunque ya desde 2004 Chile sabía que progresivamente se iban a reducir las exportaciones argentinas, debido a la necesidad de cubrir el consumo interno y a la falta de nuevas reservas en nuestro país, por el momento logró pocos avances para su sustitución.
A esta situación se suman los altos precios del petróleo, que encarecen la sustitución del gas, y la escasez de lluvias, que recortan los aportes de las centrales hidroeléctricas. Se afirma que este panorama golpeó la actividad económica del país, con un menor crecimiento.
En el gobierno admitieron que la falla en una sola central generadora podría desencadenar apagones en la zona centrosur de Chile, que concentra cerca de 90% de la población del país.
«Obviamente, nosotros quisiéramos que lloviera, quisiéramos que pasáramos rápido de (fenómeno climático del) El Niño a La Niña, como dicen los meteorólogos, pero la verdad desde el punto de vista de meteorología no tenemos ninguna certeza si éste va a ser un año más seco que el anterior o va a tener lluvias», dijo Bachelet. Pero insistió en que van «a hacer todo lo posible para que (el racionamiento) no sea el escenario necesario», agregó. Hasta ahora, Chile estuvo implementando una serie de medidas, como la instalación de turbinas de respaldo, un mayor suministro de gasoil -que junto al carbón es sustituto del gas- e incentivos a clientes para reducir el consumo, entre otros.
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