El titular del Banco Central de Brasil, Henrique Meirelles, coincidió con sus pares de Chile y México en que una de las principales claves para poder implementar un sistema de metas de inflación es tener superávit primario fiscal. Meirelles disertó ayer en las Jornadas del Banco Central sobre la implementación de la política monetaria y recordó que Brasil lo hizo a mediados de 1999 en su camino hacia un régimen de tipo de cambio flotante.
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El banquero ponderó el buen funcionamiento del sistema que permitió hacer converger la tasa de inflación hacia la banda establecida por la autoridad monetaria, «que en este caso no es el Banco Central sino el Consejo Monetario Nacional, quien es el responsable de definir las metas hacia las que deberá ceñirse el Central», advirtió Meirelles.En relación con el manejo de la política monetaria, el banquero brasileño reconoció que la tasa de interés real es elevada hoy (aproximadamente 13% anual) pero teniendo en cuenta la historia de hiperinflación de su país no lo es tanto.
Al respecto señaló que el mercado siempre anticipa los movimientos de la tasa de referencia (Selic) que establece el Central (hoy en 19,75% anual), lo que demuestra que los operadores reaccionan a las metas de inflación en función de sus expectativas.
Para Meirelles las claves para que un país implemente un régimen de metas de inflación (inflation targeting) es tener superávit primario fiscal, y en segundo lugar reducir el peso de la deuda pública en términos del Producto Bruto.
Destacó que Brasil tuvo 4,2% del PBI de superávit primario en 2003 y 4,6% en 2004, y que el crecimiento de la economía mejoró la relación entre la deuda calculada en función del PBI.
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