3 de octubre 2003 - 00:00

"Es imposible a corto plazo ser pesimista"

No se puede ser pesimista con la Argentina en el corto plazo. De todas formas, el crecimiento que se está dando es muy precario, se agota en sí mismo, y el panorama luce muy confuso a partir de 2005. Esa fue una de las principales conclusiones expuestas ayer en el seminario organizado por la Universidad Torcuato Di Tella, donde se reunieron economistas como Guillermo Calvo (jefe del BID), Ernesto Talvi (también del BID), Miguel Angel Broda, Pablo Guidotti (ex viceministro de Economía), y Daniel Artana (economista jefe de FIEL).

Todos coincidieron en que tanto la Argentina como la región atraviesan un mejor clima económico, luego del ajuste que vienen realizando a la fuerza desde mediados de 1998, cuando la crisis rusa retrajo los flujos de capitales a la región. Sin embargo, advirtieron sobre una serie de factores de riesgo, la situación externa y las reformas internas que quedan pendientes. En este sentido, preocupa entre los expertos cómo se va a crecer más allá de 2004, cuando el rebote económico se agote si no se logra alentar la inversión productiva y la apertura del mercado de capitales. Entre los asistentes se encontraban economistas como Pedro Pou, Roque Fernández, Claudio Irigoyen, José McLoughlin, Luis Ribaya y Nicolás Dujovne. Las siguientes fueron las principales opiniones:

GUILLERMO CALVO


• La Argentina debe tener un programa económico con dimensión regional. Las tendencias de los países de América latina es mirar sólo las variables internas y en realidad hay que empezar a observar más los factores externos que pueden destruir las instituciones.

• La reducción de los flujos de capitales a la Argentina y a la región tiene que ver con factores externos. Los flujos financieros comenzaron a caer desde la crisis rusa. Eso no significa que en la Argentina los factores internos no pesen, pero hay que mirar más lo que pasa afuera.

• No ha desaparecido en el mundo la sensación de que los países de América latina son peligrosos. Estamos mejor pero no hemos vuelto a las condiciones anteriores y no es claro que se vuelva a las condiciones anteriores de acceso al crédito.

• Hay un ajuste general en América latina y la característica central es que los países han reducido sus déficit de cuenta corriente, han ajustado gastos públicos, han reducido el endeudamiento (estaban sobreendeudados) y con ello bajó la tasa de interés, han devaluado y han aumentado las reservas internacionales.

• La proyección de crecimiento para la región latinoamericana es de 1 por ciento para este año y 4 por ciento para 2004, especialmente apuntalada por el aumento del flujo de capitales, aunque nada comparado con la época de gloria.

ERNESTO TALVI


• En esta crisis la Argentina y Uruguay se deslizaron por el tobogán y la inversión cayó casi 60%. Todos los países de América latina fueron golpeados. Hasta Chile, que era el niño mimado. Pero algunos, como la Argentina y Uruguay, eran más vulnerables que otros y por eso tuvieron traumas financieros.

• En Chile, que no había descalces financieros, la depreciación del tipo de cambio fue parte de la solución y no del problema. En cambio, en la Argentina y Uruguay estaban todos descalzados (sector público y privado) y entonces los problemas no se podían resolver a través del aumento del tipo de cambio.

• ¿Qué le espera a la Argentina y al Uruguay? Para responder se puede comparar con la crisis de los '80, que fue muy similar a ésta. La recuperación post colapso puede llegar a ser muy fuerte y vigorosa, pero se está materializando en forma muy precaria. Sin bancos, sin recuperación del crédito, sin recuperación de los flujos de capitales, sin reactivación de la inversión.

• No se crece en base a mayor versión, sino en base a uso de la capacidad ociosa. Es la ingeniería de cómo se produce sin crédito. Las exportaciones no contribuyen en nada a la recuperación. Todo es demanda doméstica.

MIGUEL ANGEL BRODA

• Es muy difícil ser pesimista en el corto plazo. La economía está agarrando carrera. Todos los indicadores dan para arriba. Y el crecimiento se debe al aumento en la demanda agregada. Pero ¿cómo hacer para pasar de esta recuperación cíclica a un crecimiento sostenido? Para eso hay que recrear la inversión privada (no alcanza sólo con la inversión pública) y propiciar una mayor apertura comercial.

• Todos los países exitosos aumentaron las importaciones de bienes de capital como porcentaje del PBI. La Argentina es uno de los países con menor relación entre importaciones de bienes de capital y PBI.

• La Argentina es soja y petróleo dependiente. Esos dos commodities explican 85% del aumento en las exportaciones y son 75% de las retenciones.

• En el presupuesto hay un enorme avance. No se inflan los ingresos a la Cavallo ni se incluyen gastos sin especificar como hizo Duhalde. Y el gobierno tiene chances de lograr ingresos adicionales $ 1.000 millones mayores a lo planeado.

• Aunque el país crezca a 3% o 4% hasta 2010, para ese año seguiremos teniendo 2 dígitos de desocupación.

DANIEL ARTANA


• A la economía le va a ir bien en el corto plazo, durante tres o cuatro trimestres más. Pero el escenario macroeconómico de 2005 en adelante luce muy confuso.

• Hoy la pregunta es cuánto crecimiento se puede tener luego de esta recuperación. La inversión y la ganancia de productividad son clave para el futuro y no está claro que eso mejore.

• Estamos montados en una recaudación con fragilidades. Las retenciones que explican $ 10.000 millones y son vulnerables a los precios. Si hay apreciación cambiaria o caen los precios de las exportaciones, el fisco va a perder ingresos.

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