Le llevó varias horas de debate a Diputados convertir en ley ayer el proyecto que prohíbe al gobierno mejorar la oferta en el canje de deuda. El acuerdo peronista-radical funcionó para garantizar la votación. Pero no salvó al oficialismo de las críticas de la izquierda -que se abstuvo- y del lopezmurphismo -que la considera inútil-. Para el gobierno, era vital garantizar una votación holgada y quiso demostrar la necesidad por el impacto que produjo en los mercados la media sanción del Senado.
Además, Roberto Lavagna cree que es tan importante como la ley misma mostrar el Congreso encolumnado. La UCR otra vez lo ayudó.
Como esperaba el gobierno nacional, la Cámara de Diputados aprobó ayer el proyecto de ley que prohíbe la reapertura del canje luego de que concluya el proceso el próximo 25 de febrero.
La Cámara de Diputados convirtió en ley anoche el proyecto que prohíbe mejorar la oferta del canje de deuda luego del 25 de febrero por una amplia mayoría, a la que contribuyeron el justicialismo, el bloque radical y los transversales. Todo el arco de izquierda, Compromiso para el Cambio, los demócratas progresistas y el Movimiento Popular Neuquino se abstuvieron por distintas razones, mientras que Recrear y la UCeDé votaron en contra.
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El gobierno busca disipar con esta ley cualquier idea de una posible modificación en la oferta para salir del default, que involucra un monto de 81.800 millones de dólares. Pero además faculta al Ejecutivo a iniciar acciones para deslistar de los mercados internacionales los bonos que no entren en el canje.
En realidad, el proyecto contaba con los votos necesarios para ser aprobado desde que el peronismo cerró un acuerdo con la UCR, que fue ratificado el martes durante un almuerzo de los jefes de ambas fuerzas en el despacho de Roberto Lavagna. Sólo con esa ayuda, más los transversales, se pudo habilitar el tratamiento sobre tablas -que exige los dos tercios de los votos- ya que no se había cumplido el plazo reglamentario desde la firma del dictamen de comisión.
La diferencia con respecto a la votación en el Senado fue clara. Diputados se tomó mas de cinco horas en debatir la iniciativa, cuando la Cámara alta lo había despachado en minutos. Además, todos los bloques que habían anunciado la negativa, como Recrear de Ricardo López Murphy, que justificóla negativa en boca de Hugo Martini: «La mejor forma de ayudar al Presidente es no atarle las manos. Reiteramos que ésta es la propuesta necesaria para salir del default que hace que felizmente la Argentina pueda acceder en forma normal a la comunidad internacional. Sin embargo, creemos que es una ley innecesaria», dijo el legislador.
La defensa comenzó por el justicialista Carlos Snopek, presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, que señaló: «Esta es la renegociación de la deuda posible; el mandato otorgado al gobierno para hacer esta reestructuración ha sido cumplido acabadamente».
• Reacción favorable
Otro justicialista, el santafesino Julio Gutiérrez, defendió al proyecto de las críticas de algunos sectores políticos que lo consideraron inútil: «Esta no es una ley inocua, ya se ve cómo los mercados reaccionaron favorablemente», dijo.
El radical correntino Noel Breard - que había estado en las negociaciones con Lavagna- comenzó su defensa criticando a los gobiernos de Carlos Menem y Fernando de la Rúa. Del primero mencionó la «mentira del uno a uno», y sobre su correligionario se hizo cargo de que «el pecado original de la Alianza es haberle hecho creer a la gente que la estabilidad monetaria era imprescindible más allá del costo que implicaba». En tanto, el ARI, el socialismo, CTA, Compromiso para el Cambio y el Movimiento Popular Neuquino pidieron antes de la votación la autorización para abstenerse pro no estar de acuerdo con la negociación de la deuda y a su pago: «Es el Congreso el que debe discutir la deuda externa y, en cambio, el oficialismo eligió el camino de la delegación».
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