El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens, admitió ayer que «es muy difícil que el precio de la carne baje en los mostradores, porque existe un fuerte desequilibrio entre oferta y demanda y hay muchas distorsiones».
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Según el dirigente, «cada eslabón de la cadena de comercialización debe tener una ganancia, pero esa ganancia debe ser razonable para permitir que cuando la carne baje en el Mercado de Hacienda, también lo haga en las carnicerías».
En declaraciones radiales, el empresario explicó que en todo el país «hay una serie de mercados concentradores de hacienda, y es ahí donde los demandantes, como los frigoríficos, matarifes, carniceros,supermercados, compitenpor el producto cuando hay escasez, y ahí suben los precios». En ese sentido, recordó que entre el gobierno y el sector cárnico «se hizo un acuerdo de precios que al final no se pudo cumplir». Miguens aseguró que «hace tres o cuatro años, no había nada que nos hubiese dado a pensar que ahora tendríamos la demanda que tenemos. Estamos ante una demanda que creció de golpe, porque el país está mejor y creció a 9% en los últimos tres años».