El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
No es ésta la ocasión para revisar las causas que desencadenaron la crisis de 2001 y 2002, de la que recién estamos levantando cabeza desde muy abajo. Llevará años recuperar el terreno perdido. Volver en 2007 a los estándares pre-crisis de 1998 (que no eran ideales), requiere fuerte reactivación al principio y crecimiento sostenido después.
Para encarar este enorme esfuerzo, lo fundamental como sociedad es no caer en movimientos pendulares y en antinomias tan afines a los argentinos. La nueva hoja de ruta no debe ser ni un revival tozudo de los '90 ni una «cacería» antinoventista de destrucción masiva. Es hora de parar la pelota y depurar la experiencia: ni errores noventistas ni retrocesos setentistas.
Una reforma fundacional emblemática de los '90 fue la previsional. Por trascender el presente y avanzar sobre las próximas generaciones es una cuestión de alta sensibilidad. Porque está en juego el ahorro y el bienestar futuro de los actuales trabajadores. Y porque cambió el panorama fiscal del sector público en el tiempo: restó ingresos presentes a cambio de dejar de contraer deuda pública (y aumentar el gasto) en el futuro.
Dejá tu comentario