16 de febrero 2001 - 00:00

Esperan apoyo de Ter Minassian

La reforma impositiva que probablemente lance el gobierno la próxima semana tendría un apoyo extra desde el exterior.

Teresa Ter Minassian
, que durante varios años fue la sombra que el Fondo Monetario Internacional (FMI) enviaba a la Argentina para fiscalizar las cuentas públicas, estrenará cargo probablemente el 2 de marzo y, según confían en el gobierno argentino, no tendría problemas en darle el visto bueno a la reforma que está lanzando el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo.

El valor agregado de este apoyo no es menor. Ter Minassian reemplazará al mítico Vito Tanzi como directora del Departamento de Asuntos Fiscales del organismo financiero internacional. Desde allí tendrá la responsabilidad de vigilar y analizar la situación impositiva de todos los países que tienen ayuda financiera especial del FMI, entre los que la Argentina ocupa un lugar de privilegio, status que no es precisamente una alabanza. Una crítica por parte del responsable de esta área o una recomendación negativa podrían hacer fracasar una modificación fiscal o tributario en el país. Por el contrario, un visto bueno por parte del director de Asuntos Fiscales es la apertura de las puertas para la aprobación de cualquier intento por parte de un gobierno que quiera avanzar en temas impositivos, por ejemplo el de Argentina. En su momento el visto bueno de Tanzi fue la llave que necesitó Roque Fernández para lanzar la reforma tributaria de 1998.

El apoyo de Ter Minassian se basa en un punto concreto. La economista de origen italiano es una vieja crítica del sistema tributario argentino y desde siempre propuso una reforma a fondo en punto específico del régimen impositivo local: la situación de las provincias.
Siempre dijo que el grave problema de la Argentina es el nivel de gasto de los gobernadores porque no tienen responsabilidades de recaudación. Además considera desde siempre que los tributos provinciales a los Ingresos Brutos y Sellos, además de los municipales, son los tributos más distorsivos del sistema argentino y que cualquier intento de reformar el régimen local debe atender este capítulo. Además, Ter Minassian es una crítica ácida de modificar la estructura total de los tributos a IVA y Ganancias, incluyendo los niveles de las alícuotas que según su visión no deben ser reducidos como garantía de mayor recaudación. Como todos estos puntos forman parte a priori de la agenda de contenidos de la reforma impositiva que Colombo presentaría en sociedad la próxima semana (ver nota aparte), se especula dentro de la Jefatura de Gabinete y del equipo económico de José Luis Machinea que finalmente habrá un visto bueno desde el nuevo despacho de Ter Minassian.

En realidad, la reforma impositiva no está dentro del acuerdo que el gobierno firmó con el FMI, pero sí figura la necesidad de modificar la estructura de la Administración Federal de Ingresos Públicos (capítulo que está dentro de la propuesta de reforma impositiva) y la obligación por ley de no llamar a más moratorias tributarias.

Sin embargo, existe el compromiso personal de Colombo de enviar el texto del proyecto a Ter Minassian para que la economista le dé el visto bueno.

C.B.

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