30 de noviembre 2004 - 00:00

Estados Unidos subió las tasas (Lavagna encarece)

Un dato negativo para la Argentina surgió del mercado ayer: la tasa a diez años del bono del Tesoro estadounidense trepó hasta 4,33% anual, su mayor nivel de los últimos cuatro meses, y se prevé que mantendrá tendencia alcista. Hasta ahora, Roberto Lavagna había tenido la fortuna de su lado, ya que apenas presentó los nuevos bonos que reemplazarán a los que hoy están en default el 1 de junio, las tasas en EE.UU. comenzaron a desplomarse. Mejoraba así la oferta a bonistas, que se hacía más atractiva con esos bajos rendimientos. Pero en paralelo con las demoras para lanzar la oferta se produjo desde hace diez días el empinamiento de tasas en EE.UU., tornándose más cara ahora la salida del default. Por propia impericia de Lavagna, cada día que pasa es más costoso el acuerdo con acreedores. Los mercados ya se anticipan a este nuevo escenario: los bonos emitidos tras la cesación de pagos fueron castigados ante un panorama de mayor incertidumbre, con caídas que desde la semana pasada superan 4%. Este encarecimiento de todo el proceso y las mayores dificultades para acordar con bonistas lo fundamentan.

Estados Unidos subió las tasas (Lavagna encarece)
¿Se acabó la suerte para Lavagna? Tal vez sea exagerado afirmarlo, pero uno de los principales factores externos que jugaba a favor de la oferta argentina para salir del default está desapareciendo. Se trata de la tasa del bono del Tesoro estadounidense a 10 años, que ayer subió hasta su mayor nivel en cuatro meses, finalizando en 4,33% anual. Esta tasa se utiliza como referencia para calcular el valor de la oferta argentina. Cuanto más alto es el nivel, crece la tasa de descuento que se aplica a los nuevos títulos, con lo cual cae el valor presente de los mismos. Por el contrario, cuando la tasa de T-Bonds cae, también lo hace el descuento, incrementando el precio presente de la deuda que emitirá el gobierno.

• Peligro

«No es para desesperarse, pero si va a cambiar el escenario internacional en los próximos meses será para peor y no para mejor», explicó el economista de MVA Macroeconomía, Javier Alvaredo. Esto significa que al atrasarse los plazos para poner en marcha la oferta, la Argentina se expone a una complicación adicional, más allá de la elección de los bancos organizadores: una suba abrupta de la tasa de interés internacional.

Con tasas más altas en los Estados Unidos, los inversores tendrán, además, menos «apetito» por bonos emergentes. Y en esta categoría también se incluyen los nuevos títulos que se emitirán para la salida del default.


A fines de octubre, esta tasa había tocado niveles mínimos de los últimos años, al caer por debajo de 4% anual (3,98%). Pero la caída de las últimas semanas que tuvo el dólar, junto a la evidencia de la continuidad de los déficit gemelos en los Estados Unidos, generó una ola de ventas de bonos del Tesoro estadounidense. Esto provocó una baja en los precios con el consiguiente aumento de la tasa.

Según el analista Luis Palma Cané, de Fimades, «la tasa a diez años tenderá a ubicarse por encima de 5% para fines de 2005. La trayectoria para las tasas en los Estados Unidos es claramente alcista», aseguró.


El peligro que enfrenta el ministro de Economía, Roberto Lavagna, es haber dejado otra excelente oportunidad para avanzar con el canje: la primera fue en 2002, cuando el mundo hubiera aceptado una fuerte quita de capital ante la situación dramática que vivía el país (el ministro asegura que hubiera sido imposible ya que no había acuerdo con el Fondo). La otra fue hace un mes, cuando la tasa estadounidense tocó niveles mínimos. Ahora se plantea la posibilidad de un cambio del escenario internacional que podría resultar desfavorable para la renegociación de la deuda.

• Repercusión

La caída de los bonos del Tesoro repercutió en los bonos argentinos, afectados sobre todo por los problemas para avanzar con el canje. Los títulos posdefault nominados en pesos cayeron 0,5% en promedio, incluyendo a los BOGAR, PRE8 y PR12. Sólo resistieron los BODEN 2008.

El mercado bursátil también se vio afectado y acumula en noviembre una caída que ya supera 8%. El índice Merval cayó ayer otro 1,32%, cerrando a 1.167,46 puntos.

La cotización del dólar en la plaza porteña corre por carriles separados. Ayer, el Banco Central tuvo que salir a comprar u$s 54 millones para impedir que bajara de los $ 2,96 y la tendencia sigue siendo descendente.

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