Domingo Cavallo busca aprovechar a pleno el buen clima que seguramente dejará en el mercado financiero el megacanje de la deuda. Para ello prepara una serie de medidas para acelerar la reactivación de la economía. Integrantes del equipo de Cavallo aseguraron que éstas se orientan a mejorar el salario de bolsillo de los asalariados. Dicen que es la única manera de reactivar el consumo privado. En esta línea estudian revertir parte del impuestazo de Ganancias que lanzó José Luis Machinea apenas asumió en el Ministerio de Economía en diciembre del '99. Otra de las alternativas le fue acercada por un estudio privado a Cavallo. Se trata de hacer voluntario y por un año el aporte que hoy realizan las personas a las AFJP. Esto significa sacrificar haberes jubilatorios en el futuro a cambio de más consumo hoy. A algunos cavallistas esta última medida no los satisface, ya que significaría romper -aunque sea por un año-con el régimen privado de jubilaciones. Lo que sí se descuenta es que más sectores de la economía seguirán beneficiándose al descontar lo que pagan de aportes patronales del IVA. Otros economistas, incluso del equipo de Cavallo, consideran que un gran elemento reactivante del país sería que el gobierno destinara fondos a pagos, aunque sea parciales, a proveedores para detener la ola de cierres y quiebras. Sostienen que el destino de muchos fondos a ayuda social no reactivan las demandas porque van a sectores que sólo satisfacen las necesidades básicas. También trabajan en el equipo de Cavallo por hacer deducibles de los pagos de Ganancias determinados gastos vinculados a la compra de inmuebles o bienes durables. Pero sostienen que con estas minimedidas, muchas fueron intentadas por Machinea ya, no se cambia el humor de la gente. No se habla de reducir la alícuota del IVA, entre las medidas que estudia el ministro Cavallo. La razón: el Tesoro deja de recaudar $ 900 millones y el impacto de esta medida en el bolsillo de la gente es prácticamente nulo.
El equipo económico estudia un nuevo paquete de medidas para aprovechar el eventual clima positivo que genere el megacanje de la deuda esta semana. «Somos conscientes de que, si no sacamos partido de la bonanza financiera para cambiar las expectativas de la gente y reactivar, entonces no tendremos segunda chance», dijo ayer un allegado a Domingo Cavallo minutos antes de partir para presentar el canje de la deuda en el exterior.
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En los últimos días, el ministro de Economía estuvo evaluando con el jefe de Asesores, Guillermo Mondino, y con el secretario de Programación, Federico Sturzenegger, diferentes alternativas para revitalizar el alicaído consumo privado. «La idea es mejorar el salario de bolsillo de la gente, y en función de ello se mueven las medidas», dijo la fuente a Ambito Financiero. En ese sentido, la primera propuesta que le acercaron a Cavallo fue la de revertir el impuestazo lanzado por José Luis Machinea apenas asumió en el Palacio de Hacienda, en diciembre del '99. En el equipo de Cavallo, al igual que el consenso de los economistas, sostiene que el derrumbe en los indicadores de consumo del año pasado se debió a la caída del salario del bolsillo por el aumento en el mínimo no imponible de Ganancias y de las alícuotas de los que ya estaban pagando ese impuesto. «Es lógico que haya caído el consumo con esa medida de Machinea: en la Argentina, hay 4 millones de desempleados y subempleados y 5 millones de personas en negro. Encima, a la mayoría de los asalariados con capacidad de consumo se le reducen los haberes con el impuestazo, y lo mismo a los empleados públicos», aseveró un funcionario de Economía.
Pero el agujero fiscal que deja esa medida no es menor y representa 800 millones de pesos al año. Con las cuentas públicas tan ajustadas con el FMI -de hecho, muchos en la plaza financiera ya aseguran que Cavallo se excederá en la meta de $ 6.500 millones pactada con el Fondo Monetario-, el margen de maniobra es reducido. De todas maneras, persiste la intención de al menos, en parte, revertir el impuestazo de Machinea.
Una propuesta que le acercó un importante estudio privado a Cavallo está relacionada con los aportes de los empleados y autónomos: por un año, debe ser voluntario el que hacen las personas a las AFJP, lo que les mejora los salarios de bolsillo a costa de menos ingresos a la hora de jubilarse. De todas formas, la iniciativa acercada a Cavallo recalca dejar en las personas la decisión, destacando lo «voluntaria» que es esta última. Descuentan, igual, que la mayoría de los beneficiados se lanzaría a gastar y consumir ese ingreso adicional que aparecería en los resúmenes de haberes. «No les gusta mucho a determinados cavallistas. Tienen miedo de que, tras la acusación de haber roto la independencia del Banco Central forzando la destitución de Pou, ahora se los acuse de romper el sistema de AFJP actual. Es romper con las reglas de juego», agregó.
Lo que sí está asegurado es que Cavallo mantendrá las medidas para que los aportes patronales que pagan las empresas sean tomados a cuenta del IVA. Busca así, indirectamente, que las empresas «blanqueen» trabajadores con un costo fiscal limitado. Piensan, en el equipo económico, que el que no paga aportes también evade el Impuesto al Valor Agregado. Otros integrantes del equipo de Cavallo consideran que una medida importante para reactivar sería que el gobierno destinara fondos a pagos, aunque sea parciales, a proveedores para detener la ola de cierres y de quiebras.
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