Evo nacionalizó otra empresa

Economía

El presidente de Bolivia, Evo Morales, nacionalizó hoy Transredes, la transportadora de hidrocarburos del consorcio TB Holding, a cuyos ejecutivos acusó de injerencia política y de conspirar contra su gobierno.

Tras la firma del decreto de traspaso del total de las acciones del consorcio conformado por Ashmore Energy Internacional y Shell a la empresa petrolera estatal boliviana, el gobierno puso en funciones al nuevo presidente ejecutivo.

Según el gobierno, se decidió controlar el ciento por ciento de las acciones tras fracasar las negociaciones con Ashmore para comprar 2,66 por ciento que necesitaba para tener 50 por ciento más una acción.

El plan original del gobierno era que YPFB y el consorcio compartieran decisiones en el directorio, la administración y la gestión de la transportadora, pero aunque había avanzado ya en la negociación hubo al final un rechazo total de la contraparte.

Según el decreto firmado hoy al mediodía en Santa Cruz, sede de la transportadora, el estado pagará 48 dólares por acción, tras descontarle compromisos financieros o tributarios pendientes.

"No es posible que algunas empresas extranjeras vengan a hacer acciones políticas, que vengan a conspirar contra el gobierno", dijo Morales tras firmar el decreto junto con todos
sus ministros en el predio de Transredes.

El presidente dijo que desde 2006 tenía información de que los ejecutivos de Transredes "estaban permanentemente conspirando. La paciencia tiene límites. Eso se terminó y que lo sepan las otras empresas".

Morales añadió que en el marco de su política de "socios y no patrones", las empresas extranjeras tienen garantías para invertir, recuperar sus inversiones y obtener ganancias justas, "pero no para hacer política".

Transredes era propietaria de una red de 3.000 kilómetros de gasoductos y 3.700 kilómetros de oleoductos y controlaba el transporte del gas natural para su distribución interna y para la exportación.

En forma adicional, presta también servicios de operación y mantenimiento a Gas TransBoliviano y Gas Oriente Boliviano y administra la Terminal marítima de YPFB en Arica.

Según el ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, los ejecutivos de TB Holding rechazaron "de manera tenaz, tozuda e intransigente" las propuestas del gobierno para comprarle las acciones que necesitaba para reunir 50 por ciento más una acción que pretendía inicialmente.

La paciencia oficial para negociar se colmó aparentemente el viernes cuando Transredes entregó oficialmente al prefecto de Tarija, Mario Cossio, opositor, la segunda fase de la ampliación de un conducto hacia ese departamento del sur del país.

Villegas dijo que los ejecutivos de Transredes hicieron esa entrega "dando la espalda a acuerdos con el gobierno".

Tarija es el cuarto departamento cuya dirigencia, opositora a Morales, reivindica autonomía.

Su prefecto prepara para el 22 de junio un referendo que respalde su estatuto autonómico, después de que lo hicieron Santa Cruz, el 4 de mayo, y Beni y Pando, el domingo.

Según las explicaciones del presidente, ejecutivos del Holding le dijeron personalmente que "estaban de acuerdo en darnos el 50 por ciento más uno de las acciones, aceptaban que cuesten 48 dólares. No tenían problema en la administración conjunta".

Morales dijo que le habían pedido 30 días para ponerse de acuerdo entre los miembros del consorcio, "pero después actuaron de manera política, totalmente en contra, demostrando con sus acciones que no querían ser socios, sino patrones".

El primero de mayo, cuando el gobierno decidió nacionalizar las empresas petroleras extranjeras, en el caso de Transredes dijo que se le comprarían 263.429 acciones a 48 dólares cada una, para reunir 50 por ciento más una del paquete.

El precio de las acciones fue determinado en base al que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) pagó a otros accionistas privados para tener 47,4 por ciento de la firma, que poseía hasta hoy.

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