23 de octubre 2002 - 00:00

Exigen al Central que no financie al Estado

La misión de técnicos del Tesoro estadounidense que abandonó ayer la Argentina dejó un mensaje contundente: el Banco Central debe frenar totalmente la financiación de los déficit del Estado. Ocurrió ayer a la mañana, en una reunión en la que participaron los seis representantes estadounidenses y el directorio completo de la autoridad monetaria.

La voz cantante del US Treasury en la reunión la llevó Jean Jacques Deschamps, jefe de la delegación: «Deben establecer barreras muy claras para evitar que se monetice el déficit», expresó. Obviamente, el punto clave de esta estrategia pasa por promover la independencia del Banco Central.

Ante una consulta del presidente del BCRA, Aldo Pignanelli, el experto estadounidense dio un ejemplo de lo que podría hacerse: «Croacia, después de la guerra, sufrió una hiperinflación. El paso siguiente fue impedir que en el futuro el Banco Central financie al Tesoro a través de un artículo incluido en la Constitución».

En ese orden, una de las sugerencias efectuadas por el Tesoro estadounidense pasó por la creación formal de un comité de política monetaria, al estilo Copom brasileño. La idea es que exista un grupo de monitoreo permanente sobre las variables monetarias.

La propuesta de los expertos es avanzar con el desarrollo de instrumentos que permitan reducir la inflación en forma consistente y, al mismo tiempo, que permitan ir liberando gradualmente los controles sobre los flujos de capital y tasas de cambio. Esta misión de asistencia del Tesoro estadounidense tuvo como misión la identificación de los problemas clave vinculados al BCRA más que a ofrecer soluciones concretas. Pero el tema del financiamiento del déficit por parte del BCRA se está convirtiendo en una cuestión central en este último trimestre y a medida que se acerca el acuerdo con el FMI.

Hace diez días, una resolución interna que lleva la firma de Pignanelli resolvió que no dará más adelantos por futuras utilidades del Central (por la venta de las reservas y préstamos a bancos) para financiar al Tesoro.
A principios de octubre se envió una nueva partida al Ministerio de Economía por este concepto del orden de los $ 360 millones. De todas formas, esto no significa que haya quedado totalmente cerrado el grifo para financiar al Estado con dinero del BCRA. Todavía queda abierta la posibilidad de dar «adelantos transitorios» al Estado, aunque en forma limitada por el programa monetario. El financiamiento máximo permitido llega a $ 1.000 millones durante 2002.

Los mecanismos para financiar el déficit estatal adquieren una importancia clave ahora, ya que el FMI concentró buena parte de las negociaciones en reclamar un superávit primario del gobierno central de 2% para el año 2003.

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