«Es probable que López Murphy tenga el coraje de plantear que ciertas medidas impulsadas por el gobierno brasileño son contrarias a la Organización Mundial del Comercio y al Mercosur», afirmó ayer Enrique Mantilla, titular de la Cámara de Exportadores. Mantilla se refirió, por ejemplo, a la Enmienda Constitucional PEC 277-A/ 2000, que impulsa con éxito el presidente Fernando Henrique Cardoso -adelantada por este diario-, por la cual dará rango constitucional a un subsidio de 5,37 por ciento para devolver cargas sociales a la exportación brasileña, y creará un cuasiarancel de igual valor a pagar por los exportadores de otros países».
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«Es probable que López Murphy tenga coraje de plantear que la Enmienda es contraria al GATT y al Mercosur», señaló el ejecutivo. «Estos temas son muy fuertes y nadie se anima a debatirlos. Poner sospechas sobre López Murphy es tratar de debilitar un justo reclamo que a la larga fortalecerá al Mercosur», agregó.
Mantilla aclaró que poner en duda la voluntad de López Murphy de afianzar el Mercosur «es una maniobra de ocultamiento del ministro de Industria de Brasil, Alcides Tapia». «El verdadero temor en Brasil es que el ministro de Economía revele oficialmente el secreto mejor guardado del Mercosur: que pese a que los gobiernos-parte del Tratado de Asunción, desde 1995, afirman en la Organización Mundial del Comercio (OMC) que el Mercosur es una unión aduanera (imperfecta), la realidad es que sólo ha llegado en 10 años a ser un Acuerdo Provisorio», según el GATT.
De esta forma Mantilla salió al cruce de las declaraciones del ministro brasileño Alcides Tapia, quien admitió que a su gobierno le preocupa que el flamante equipo económico argentino decida encarar negociaciones comerciales directamente con los Estados Unidos, por fuera del bloque regional. «Hay señales de que la Argentina va a negociar el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) por su lado con los Estados Unidos y eso es muy preocupante para el Mercosur», había afirmado Tapia. Según el funcionario brasileño, un acuerdo por separado disminuiría la capacidad negociadora y «sólo aportaría beneficios a corto plazo para la Argentina, pero a largo plazo, todos los socios serían perjudicados». Meses atrás, Brasil cuestionó severamente la decisión de Chile, país asociado al Mercosur, de encarar una negociación comercial bilateral con los Estados Unidos cuando negociaba su ingreso al bloque como socio pleno.
Por su parte, el ministro de Hacienda de Brasil, Pedro Malan, consideró que la nueva conducción económica argentina no hará «cambios traumáticos en la relación bilateral».
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