Por temor a que se acentúe la suba del dólar, finalmente fue muy poco lo que se flexibilizó del «corralito». Si bien desde el equipo económico sostienen que se inyectarán a la economía $ 18.000 millones, muchas operaciones que el público está preparado para efectuar aún quedan prohibidas. Se confirmó que se podrán pesificar de las cajas de ahorro en dólares u$s 5.000 al tipo de cambio oficial de $ 1,4. Quienes tengan depósitos reprogramados en pesos dispondrán de $ 7.000 para realizar movimientos. Permiten a empresas y público pagar total o parcialmente, con los depósitos que hoy están congelados en los bancos, impuestos nacionales, provinciales y municipales, deudas con tarjetas de crédito, salarios y cancelar algunos préstamos, lo que da cierto alivio. Sin embargo, aún no se definió la posibilidad de utilizar el dinero del «corralito» para adquirir inmuebles o automóviles. Se mantiene el límite para retirar más fondos del sistema financiero que lo estipulado: $ 1.500 para cuentas de salario y $ 1.200 mensuales para el resto.
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Todas estas medidas de flexibilización serán presentadas hoy al directorio del Banco Central, ya sin Roque Maccarone, y la idea del equipo económico es que las normas lleguen a las entidades financieras, para que antes del miércoles 23 de enero estén en vigencia.
Lo que no se incluye en esta etapa, y quedará para más adelante, es la posibilidad de disponer del dinero reprogramado dentro del «corralito» para adquirir bienes como inmuebles o automóviles. La inclusión de estas operaciones dentro de la flexibilización será evaluada por Economía según la evolución que tenga el mercado libre del dólar y los eventuales controles que se puedan realizar para evitar operaciones de pase de pesos hacia el dólar. Para estos casos la única alternativa que está vigente es operar con los certificados de depósito, a través de los cuales el público con dinero atrapado dentro del «corralito» podría adquirir un bien, que en teoría lo pagaría efectivamente cuando el dinero vaya siendo liberado según el cronograma oficial. Lógicamente, esta operación debe ser aceptada por el vendedor del bien, lo que por ahora es difícil.
Para Economía lo fundamental en todas estas medidas es cumplir con cuatro objetivos: provocar un efecto positivo en la economía (aunque sea leve en este caso), no presionar sobre el mercado libre de dólares, mejorar la movilidad del ahorro y mantener el equilibrio dentro del sistema bancario.
Las principales medidas lanzadas ayer y que regirán desde la próxima semana son las siguientes:
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