Levy Yeyati: "El cierre del acuerdo con FMI se podría postergar para después de las elecciones"

Economía

Consideró el economista que se apunta a un acuerdo "light" con el organismo. Sobre la economía este año, prevé poco crecimiento brecha cambiaria.

Eduardo Levy Yeyati ocupó altos cargos dentro de la administración nacional y también en organismos internacionales. Actualmente se desempeña como decano en la Escuela de Gobierno Universidad Torcuato Di Tella y es fuente de consulta constante a la hora de pensar la economía, el mundo del trabajo y las finanzas. El economista, que también integró el Fondo Monetario Internacional, consideró en diálogo con Ámbito, que es difícil que el nuevo programa se selle antes de mayo. Adelanta que el acuerdo tendrá pocas condicionalidades y describe un escenario 2021 con poco crecimiento, apreciación del peso y una mayor brecha cambiaria.

Periodista: ¿Cómo ve el escenario de cara al 2021? ¿Cree que habrá recuperación de la economía en Argentina?

Eduardo Levy Yeyati: El resultado dependerá del acceso a vacunas y la eficiencia de su distribución, pero lo más probable es que el crecimiento en el año sea cercano a cero, lo que por arrastre estadístico implica un crecimiento interanual de 4% o 5%. Llamar a eso recuperación, rebote o estancamiento es una decisión más bien retórica.

P.: ¿Ve viable la meta del 29% de inflación dispuesta en el presupuesto?

E.L.Y.: Ese nivel de inflación es factible sólo a costa de agravar los desequilibrios que la sostienen: precios regulados y dólar retrasados, precios máximos que sesgan la medición del costo de vida, y salarios y ajuste previsional contenidas. Viable sería si no trajera consigo estas distorsiones que alimentan la presión cambiaria y la desinversión en servicios, o el déficit fiscal a través de subsidios. El gobierno probablemente priorice la medición del IPC al menos hasta las elecciones. El proceso es conocido y no difiere sustancialmente de lo que vimos en 2011-2015.

P.: ¿Y el dólar podría aumentar por debajo de la inflación?

E.L.Y.: Con este nivel de regulación cambiaria y financiera, apropiándose de los dólares de una buena cosecha, el gobierno puede deprimir transitoriamente el precio del dólar, como ya lo hizo en 2020, a expensas de una mayor presión cambiaria y brechas más altas, o de castigar su propia deuda en el mercado secundario y alejarse de la sostenibilidad fiscal. Esta estrategia ayuda a ganar elecciones a expensas de la inversión y la creación de empleo. También eleva el tamaño de la corrección de precios en el futuro.

P.: ¿Cómo ve el escenario de la negociación con el FMI?

E.L.Y.: Creo que apunta a un programa “ligth” con escasa condicionalidad. Es lo que el FMI propone cuando no hay acuerdo para hacer reformas pero el país necesita tiempo para repagar. Hoy el Gobierno precisa dólares frescos, pero esto requiere presentar un programa fiscal sostenible que hoy no tiene. Igualmente, no es obvio que encuentren la letra de ese “no-programa”.

P.: ¿Ve difícil que se cierre antes de mayo como se habló en estos días?

E.L.Y.: Sí. El Fondo ya fue criticado por el programa de 2018 y tendrá más cuidado con las formalidades. El cierre del acuerdo con el FMI se podría postergar para después de las elecciones, cuando el Gobierno tendrá una nueva oportunidad para hacer algunos ajustes cosméticos.

P.: En su momento Macri dijo que el Fondo había cambiado, ahora Fernández insinúa algo similar. ¿Cambió algo en la visión del Fondo Monetario en los últimos años?

E.L.Y.: El personal sigue siendo el mismo: técnicamente sólido y apolítico. Los lineamientos del organismo, en cambio, son algo distintos a lo que me tocó enfrentar en 2002: hoy no avanzarían con pedidos de leyes y reformas específicas como lo hicieron entonces, sino que se limitarían a solicitar un programa sustentable. En otras palabras, la discusión se centrará en metas fiscales y de reservas que aseguren la sostenibilidad según el criterio del FMI, el Gobierno propondrá medidas para alcanzar esas metas y el FMI dirá si las ve viables. Dado el contexto, los dos tienen incentivos para acordar, con vistas a una revisión en el futuro.

P: ¿Qué reflexión le genera lo que sucedió con el accionar de los usuarios de Reddit y las acciones de GameStop?

E.L.Y.: A diferencia de la historia de Robin Hood que algunos quieren ver en el episodio, la trama es bastante más variada. Al final del día, la acción volvió a un precio normal, más bajo, y perdieron tanto los grandes vendedores en corto, que tuvieron que cubrir su posición a pérdida, como los pequeños inversores que comprando alto. La volatilidad que introdujo este episodio reducirá las posiciones cortas, pero también distorsiona el mercado. Lo relevante, tal vez, es que esto apuntalará el sesgo pro regulación (en este caso, de la venta en corto) del equipo de Joe Biden. Los cortos tiene el rol virtuoso de atenuar las burbujas, pero la contra de amplificar los momentos de debilidad. A esto se suma que en algunos casos el especulador usa las ganancias para aumentar participación en acciones cuyo precio ayudó a caer. Es parecido a una corrida cambiaria apalancada: la suba del margen tiene un efecto similar a una suba de tasas de interés, y suele ser insuficiente. Por eso los cortos suelen ser limitados por el regulador en momentos de crisis, como en 2008 o en la crisis europea de 2010.

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