Fuertes caídas en el vecindario

Economía

La racha bajista -con la que se inició junio- ayer atacó muy fuerte en el vecindario del Mercosur, destacándose Bovespa y Merval por la intensidad de los rebajes que debieron asumirse. En la oportunidad, no sirvió de mucha excusa lo que ocurriera con el Dow Jones, a sabiendas de que después de los habituales altibajos, apenas si quedó en baja de 0,10% el índice rector.

En contraste mayúsculo, el indicador de San Pablo sufrió una caída de 1,91por ciento y esto resultó extendido en gran medida a nuestro recinto.

Tres derrapes consecutivos, subiendo la graduación, trajeron consigo lo que parecía extraño de ver: que el Merval ya pudiera mirar desde cerca la otra frontera inferior, cuando acababa de perforar la primera de los 2.200 puntos. En efecto, el mínimo del índice local tocó los 2.134 puntos, tras un máximo en 2.175 y para clausurar con cierta mejora en los 2.141 del final. La pérdida porcentual llegó a un notorio 1,85%, mientras todo el ámbito financiero estaba en día de confusiones y viendo derrapar al dólar a marcas inéditas en mucho tiempo. Toda una extraña madeja de tejes -y manejes- que también incorporó al Central en su curiosa actitud de dólar y bonos, participando.

  • Mejor volumen

    Esta vez, con $ 79 millones de efectivo se percibió mejor liquidez -en la baja- para las acciones. Y donde lo de Colorín ya constituye un capítulo aparte. Entre poco más de $ 8 y los $ 24 de la víspera -con 38 por ciento de suba en el día- se multiplicó por tres veces, en apenas unas cuantas ruedas. Della Penna y Massuh, hermanas empresarias, con 20 por ciento de aumento fueron otras notas fuertes. Y, por las bajas, ligadas al petróleo armaron la grilla de mayores deterioros, junto con S. Indupa. Jornada que tuvo 25 alzas contra 42 descensos, resultó mala por donde se la quiera mirar. Y la Bolsa, a los golpes.
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