18 de febrero 2008 - 00:00

Gasta Cristina menos que el marido: $ 7.500 millones de superávit

El gobierno confirmará en los próximos días un fuerte salto del superávit fiscal en enero, que -como anticipó este diario- superó los $ 3.000 millones. Pero en Economía ya adelantan que el ahorro del primer trimestre no bajará de $ 7.500 millones, casi 50% más que el año pasado. Esto será posible por una reducción en el gasto desde diciembre, que de todos modos se mantiene alto, por encima de 35% anual. Claro que contrasta con el aumento cercano a 60% que se produjo en los tres meses previos a las elecciones. En el superávit influye el espectacular salto de la recaudación, que crece casi a un ritmo de 50% por el efecto de precios récord de la soja y el trigo. También es clave la aceleración de la inflación, que aumenta el IVA debido a los mayores precios ligados al consumo interno. Y habrá recursos extra por el traspaso de afiliados de las AFJP al sistema de reparto.

Gasta Cristina menos que el marido: $ 7.500 millones de superávit
Esta semana, el gobierno divulgará un superávit fiscal para enero mayor que los $ 3.000 millones, tal como había adelantado este diario hace dos semanas. Pero en el Ejecutivo se entusiasman con las proyecciones que llegan desde el Palacio de Hacienda: en el primer trimestre, el nivel de ahorro en las cuentas públicas superaría los $ 7.500 millones, 47% más que el registrado en el mismo período de 2007 ($ 5.089 millones).

Semejantes mejoras en el superávit se explican básicamente por el gran salto de la recaudación. En enero, el aumento de los ingresos públicos llegó a 49,5% y se mantendría en niveles similares en los próximos meses. Existen tres motivos principales que consolidan esta tendencia: gran salto en el ingreso de las retenciones por precios récord de las materias primas (sólo por la soja se recaudarían $ 10.000 millones adicionales en 2008), el crecimiento de la inflación que impacta directamente en el IVA y nuevos flujos vinculados al aporte de trabajadores a la seguridad social que se pasaron del sistema de capitalización al de reparto.

  • Tendencias

  • Desde el Ministerio de Economía resaltan algunas tendencias que buscarán respetar en lo que respecta al estado de las cuentas públicas:

  • El superávit fiscal de cada mes de 2008 sería mayor en comparación con el mismo período de 2007. En enero, por ejemplo, los más de $ 3.000 millones de ahorro prácticamente duplican los $ 1.635 millones registrados el mismo mes del año pasado.

  • El ritmo de aumento del gasto deberá ser inferior al crecimiento de los ingresos. Se trata de un cambio de tendencia respecto de lo que sucedió durante todo el año pasado, cuando los egresos superaron los ingresos.

  • Aunque el presupuesto prevé un superávit fiscal de 3,15% del PBI, la apuesta es aproximarse -y si es posible superar-3,5%.

    La estimación de lo que sucederá en el arranque de 2008 contrasta con el cierre del año pasado, cuando en diciembre se anunció el primer déficit fiscal de los últimos cinco años: fueron casi $ 1.200 millones y pesó entonces el pago del medio aguinaldo en la administración pública y el adelantamiento del pago a jubilados.

    Existen algunos aspectos que, de todas maneras, proyectan ciertas sombras. Por ejemplo, el nivel de gasto sigue creciendo por encima de 35% y será difícil moderarlo respecto de este nivel. El año pasado el aumento llegó a superar 55% en los últimos tres meses antes de las elecciones presidenciales.

    Ello se debe a que el gobierno enfrenta la necesidad de mantener elevados los subsidios, financiar obra pública y hacer frente a subas de jubilados y empleados estatales.

    Claro que el gran aumento de la recaudación permite que las necesidades de moderación en los niveles de gasto sean menores que lo que se había estimado a fines de 2007.

    Por otro lado, el superávit financiero (que se contabiliza tras el pago de intereses) será este año cercano a cero, debido a que los compromisos en lo que respectan al pago de la deuda pública vienen en franco aumento. Por eso, a pesar de este aumento esperado en los niveles de ahorro, las necesidades de financiamiento se ubican en u$s 6.000 millones para 2008.

    Esta mejora en las cuentas públicas no se reflejan, sin embargo, en el mercado de deuda argentino. Ello se debe a que los inversores están más atentos a la manipulación de la inflación por parte del INDEC y su efecto sobre los bonos que ajustan por CER, que a la capacidad del gobierno en hacer frente a los vencimientos.
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