7 de junio 2005 - 00:00

Ginebra: UIA pidió nuevas reglas para dar más empleo

Héctor Méndez
Héctor Méndez
Héctor Méndez, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), dijo en Ginebra que los gobiernos no pueden esperar que los empresarios cumplan su rol. Además, el dirigente pidió un nuevo régimen para las pymes, que les permitan contratar más personal en un ámbito de seguridad jurídica, y destacó la necesidad de armonizar los intereses sectoriales con el propósito de promover el crecimiento y el empleo.

Méndez
habló ayer ante la Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT ( Organización Internacional del Trabajo), en representación de los empresarios argentinos.

«El empresariado cumple un rol importante como fuente primaria de creación de riqueza y empleo, pero el esfuerzo de la empresa de hacer más de lo que la ley requiere es un acto esencialmente voluntario, que responde a un comportamiento ético que no debe ser utilizado por los gobiernos como medio para delegar sus propias responsabilidades»,
dijo el dirigente ante una audiencia conformada por sindicalistas y empresarios, entre los que se contaba Gerardo Martínez, secretario general de la UOCRA y representante de la CGT ante la OIT. A continuación, algunos de los párrafos salientes de su mensaje:

• En la poscrisis, sin inversión externa ni crédito o ayuda externa de ningún tipo, el empresariado nacional contribuyó en el esfuerzo financiero para recrear el mercado interno y fortalecer nuestro rol exportador.

• «Es necesario un sistema laboral que permita a las pequeñas empresas contratar mano de obra y a los trabajadores tener protección adecuada, con reglas estables y justas, que mejoren la condición del trabajador, pero sin comprometer la productividad y la competitividad, sino alentándola.

• También hacen falta una mejor infraestructura física y social y un modelo educativo que vuelva a vincular la formación con el trabajo.

• El crecimiento económico, la inversión y la competitividad sólo pueden darse en un contexto de democracia política y respeto por los derechos individuales, en especial el de la propiedad y el de la iniciativa privada. Los evidentes fracasos y altibajos en nuestras realidades políticas y económicas no hacen más que confirmar esta fórmula.

• Hoy asistimos a una nueva realidad y a expectativas muy diferentes de las que caracterizaron a la Argentina de 2001. Hay problemas, pero de una magnitud que pueden ser resueltos.

• Hoy las políticas públicas tienden a reenfatizar la idea de un mercado interno vigoroso, especializado, tecnológicamente aggiornado y que ofrezca posibilidades a sus trabajadores.

• Los flagelos hoy son el atraso tecnológico, la descapitalización de las empresas, la necesidad de inversión, la demanda de competitividad internacional, la protección del poder adquisitivo de los empleados, la generación de puestos de trabajo y el alivio de la situación de los excluidos, así como la reinserción de los desempleados.

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