El ministro de Planificación, Julio De Vido; el gobernador de Santa Fe, Jorge Obeid; el secretario de Industria, Miguel Peirano, y su par de Comercio Interior, Guillermo Moreno, estuvieron ayer en el complejo industrial de General Motors en Rosario, donde se abrió el segundo turno de producción de la automotriz. La decisión tomada por GM de aumentar la fabricación de vehículos generará 400 empleos directos.
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El anfitrión fue Felipe Rovera, presidente de GM de Argentina. El evento, que incluyó el clásico corte de cintas como símbolo de la inauguración del segundo turno, se desarrolló en el final de la línea de producción de la planta de ensamble. Según Rovera, «tenemos un fuerte compromiso con la capacitación de nuestros nuevos empleados. Más de 44.000 horas fueron invertidas por la empresa para lograr su mejor preparación y su incorporación a las áreas de trabajo con la mayor capacitación posible». Por su parte, De Vido dedicó su discurso a agradecer a GM «y también a los trabajadores, porque se capacitaron para ocupar este puesto de trabajo y alcanzaron una calificación que les permite dominar las modernas tecnologías de producción. Quiero agradecerles a los empresarios porque aceptando los desafíos de la hora hicieron lo que debe hacer un buen empresario, que es invertir». Agregó que «inaugurar una fábrica como ésta, con centenares de puestos de trabajo y miles de unidades de producción más por año, es la síntesis acabada de lo que queríamos conseguir cuando llegamos al gobierno». Informate más