El gobierno podría acordar con organismos internacionales la creación de un fondo fiduciario destinado a la recompra de títulos públicos en el mercado financiero. Pero las negociaciones con el FMI, BID y Banco Mundial recién comienzan aunque este proyecto, propuesta del jefe de asesores Guillermo Mondino, tiene más probabilidad de concretarse que un típico canje de bonos con uno nuevo con garantía de esos organismos.
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Las claves, de todas maneras, para que avance este proyecto pasan por la aprobación de un presupuesto 2002 creíble -con estimaciones de recaudación y crecimiento desinfladas-, el acuerdo con provincias para refinanciar deudas y postergar pagos y, antes que todo esto, el cumplimiento del déficit cero. Tanto el BID como el Banco Mundial volvieron a confirmar su apoyo al país pero aún resta decidir cómo será la recompra o canje y, no menos importante, falta la aprobación de los desembolsos en Washington. Según la intención del Ministerio de Economía, podría hacerse a fin de año, pero considerando los tiempos de los organismos multilaterales probablemente no haya mayores novedades hasta el primer trimestre del año próximo.
El vicepresidente del Banco Mundial para América latina y el Caribe, David de Ferranti, señaló en Montevideo que existe «interés y voluntad» del organismo para apoyar con créditos a la Argentina en un programa de canje.
El funcionario, que estuvo participando en la capital uruguaya de una conferencia, llegará hoy a Buenos Aires para mantener reuniones con autoridades del Palacio de Hacienda.
Definición
Debe definirse, además, a cuánto ascendería la ayuda. A los u$s 3.000 millones del FMI se agregarán unos u$s 2.000 millones del BID. «Es el dinero adicional que por estatuto estaríamos autorizados a inyectar en la Argentina para esta operación», había asegurado hace un par de días su economista jefe, Guillermo Calvo.
El monto de la participación del Banco Mundial está aún en duda. En principio, la cifra estaría entre los 2.000 y 3.000 millones de dólares. Pero es una cuestión que aún no terminó de resolverse. De esta forma, ya habría u$s 5.000 millones asegurados, pero la cifra final podría oscilar entre los 8.000 y los 10.000 millones.
El encargado del caso argentino dentro del FMI, Thomas Reichmann, desembarcó ayer en el país y se quedará hasta el viernes. Pero el tema central pasa por el monitoreo del déficit cero y el cumplimiento de las metas fiscales. Ayer estuvo reunido con el secretario de Hacienda, Jorge Baldrich, y con el de Finanzas, Daniel Marx, además de haber mantenido una serie de encuentros en el Banco Central. Estas reuniones son preparatorias de la misión completa del FMI que llegará el 29 de octubre para seguir el programa del país.
Reichmann reconoció en breves declaraciones que la situación argentina es complicada, pero negó que esté en riesgo el desembolso de u$s 1.260 millones previsto para principios de diciembre. El portavoz del organismo internacional, Thomas Dawson, señaló sobre la cuestión de la deuda que la participación del FMI está confirmada. Sin embargo, señaló que el organismo no tiene en carpeta la entrega de «fondos suplementarios». Hoy los esfuerzos del equipo económico pasan por completar primero el «tramo local» del canje, con las renegociaciones a bancos y AFJP y dar muestras de apoyo de los inversores que están en la Argentina. Aquí trascendió que, en lo referido a provincias, los bancos que participan de las conversaciones podrían cambiar bonos que tienen por préstamos directos.
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