Ni los funcionarios más creativos del gobierno se han planteado evitar los reproches judiciales -algo que agravaría la inseguridad en el terreno legal-, pero sí admiten la conveniencia de que esos casos pasen directamente a una cámara o a la Corte misma.
Los funcionarios ilustran el problema que plantean los amparos «descontrolados» con el ejemplo de la renegociación de contratos que emprendió la administración de
En el área de infraestructura dan otro ejemplo que es el programa de levantamiento de los pasos a nivel de los ferrocarriles que corren por la Capital Federal. Un amparo interpuesto en la década de los años '90 por el diputado socialista
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