3 de mayo 2004 - 00:00

Gobierno complicado por primera audiencia pública

El jueves de esta semana se discutirá en audiencia pública la primera suba para el precio del gas en boca de pozo, que oscila entre 33 y 50% para la industria a partir de este mes, lo que generaría una complicación más para el gobierno. Si bien el resultado del debate no es vinculante, se podrían producir manifestaciones ante los aumentos que presionaría sobre la decisión que adopte Néstor Kirchner. El debate incluirá todo el acuerdo sellado entre las petroleras y el gobierno, que prevé aumentos sucesivos hasta la desregulación total del precio al 31 de julio de 2005, para las industrias.

Asimismo, contempla la adecuación gradual del valor del gas para domicilios y pequeños negocios para llegar también a la liberación a partir del 31 de diciembre de 2006.

Los aumentos que se discutirán son los mismos que anunció el gobierno en febrero y que todavía no se aplicaron. Hay también ajustes para el GNC que se reflejarán en subas de hasta 10% promedio al público (esto es así porque el valor del gas implica un tercio de la tarifa final, y en el caso de la industria, aproximadamente 50%).

Se presume que el acuerdo será rápidamente aprobado tras la audiencia pública y puesto en práctica en unos diez días como máximo. En cambio, hay versiones confiables que indican que no se autorizará un nuevo ajuste en el precio estacional de la electricidad.

• Consejo

Este valor fue ajustado desde el 1 de febrero para industrias y grandes comercios. Dentro del gobierno, algunos funcionarios habrían aconsejado volver a subir ahora el precio incluyendo a los hogares que consumen más electricidad. Fundamentarían la medida en que las generadoras deberán pagar más caro el gas, y en que Cammesa, la empresa mixta que controla el despacho eléctrico, debe pagar el fueloil venezolano que empezará a entrar esta semana al país.

Como el Tesoro ya desembolsó $ 550 millones para Cammesa, se cree que la suba en el precio estacional, que después se traslada a las tarifas, permitiría comenzar a normalizar el mercado eléctrico.
La medida, sin embargo, no contaría por ahora, con el respaldo del presidente Néstor Kirchner.

La posibilidad o no de ajuste estacional en mayo se da en medio de una dura negociación con las generadoras, en la que el gobierno busca cambiar las condiciones del negocio, tal como se establecieron a partir de 1992. En cambio de que la retribución a las generadoras se mida según el precio marginal de cada momento (el costo de la última máquina que entra para que el sistema funcione), se fijaría un sistema de costos más adicional por rentabilidad para cada tipo de máquina.

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