El gobierno dará tratamiento diplomático preferencial, casi como a un jefe de Estado, a tres diputados italianos (dos opositores y un oficialista), que ayer llegaron a Buenos Aires para estudiar la situación económica y la marcha del canje. La preocupación oficial por dar una acogida especial a los visitantes, es que estos tres diputados son algunos de los varios que impulsan en el Congreso italiano la aprobación de una ley por la cual se culpa a las entidades financieras por las pérdidas ocasionadas por el default, librando de responsabilidades a la Argentina. Si ese proyecto (que ya tiene media sanción del Senado) se aprobara, no habría más juicios en Italia contra el país, y las sanciones se encaminarían hacia los bancos vendedores de bonos. Si esto sucediera, se entusiasman en el gobierno, la velocidad de aceptación de italianos ante el canje aumentaría de manera acelerada ante las perspectivas negativas de cobrar la deuda a través de los tribunales italianos, al menos a la Argentina. Según fuentes del Ministerio de Economía, si por este temor se sumaran unos 3.000 millones de dólares más de parte de tenedores de deuda en default en manos de italianos ( aproximadamente 20% del total de los títulos en esta situación), la presión se consideraría exitosa. En total, siempre según la versión oficial de Economía,cuando finalice el proceso el próximo 25 de febrero, se espera que de parte de los combativos italianos haya una adhesión al canje de la mitad de los 14.000 millones de dólares de deuda en poder de estos bonistas.
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Los legisladores italianos, tal como anticipó el miércoles pasado este diario, son Luigi Olivieri y Giorgio Benvenuto, pertenecientes al opositor partido demócrata de izquierda, y Giovanni Didoné, de la Liga del Norte, en coalición con el bloque que apoya a Silvio Berlusconi.
Estos diputados serán recibidos con honores diplomáticos por la plana mayor del gobierno argentino. Sus reuniones comenzarán hoy cuando se encuentren con el ministro de Relaciones Exteriores, Rafael Bielsa, y mañana con Roberto Lavagna. Además se verán con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen; y el presidente del Banco Central, Martín Redrado. Inclusive se prepara para mañana a la noche, en la Legislatura porteña, una «charla debate» entre Benvenuto y Olivieri, con los economistas locales Daniel Heymann y Pablo Gerchunoff.
El título del evento adelanta el contenido: «Canje de la deuda; una mirada alternativa al FMI».
Mientras tanto, y dependiendo de la evolución del mensaje que traigan los visitantes, se tramita un encuentro final para el miércoles o jueves con Néstor Kirchner en Casa de Gobierno, donde no se descarta que haya un discurso del jefe de Estado defendiendo el canje de deuda y criticando a los bancos de todo el mundo, incluyendo, obviamente, a los italianos, por su responsabilidad en la colocación de bonos que luego terminaron en default.
La ley que promueven los legisladores habla de la obligación para los bancos italianos de hacerse cargo de las pérdidas de los ahorristas de ese país, ya que, siguiendo los considerandos del proyecto, habrían estado en su mayoría enterados de la situación terminal de la Argentina desde fines de 2000 y habrían colocado sus títulos entre los bonistas.
En esta línea, hace unos días Benvenuto, quien además es presidente de la Comisión de Finanzas de la Cámara de Diputados (la llave para que el debate llegue al recinto legislativo), se preguntó: «¿Cómo es posible que 98% de los títulos argentinos caídos en default haya terminado en manos de los ahorristas y no de los bancos o de los fondos?». Según Benvenuto, el viaje de los legisladores se justifica para conocer de cerca el proceso del canje, ya que «queremos descubrir elementos que no logramos conocer en Italia donde los bancos nos dieron respuestas incompletas».
El proyecto de ley que respalda Benvenuto, habla de la necesidad de los ahorristas de obtener un reembolso a través de un fondo mutuo constituido por los bancos, quitando la responsabilidad de la Argentina en el proceso. Este proyecto tiene media sanción legislativa y se espera la decisión final de Diputados para saber si se convierte en ley definitivamente.
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