19 de julio 2001 - 00:00

Gobierno no licitará más LETES este año

El Ministerio de Economía prepara un golpe de efecto para torcer la desconfianza de los inversores: anunciará el fin de semana que no necesita realizar más colocaciones de títulos en el mercado interno hasta fin de año. De esta forma, daría prácticamente por concluido el plan financiero de 2001.

La próxima licitación de LETES, prevista para el martes, será suspendida. Y ya no serán necesarias más operaciones hasta fin de año, aunque en el Palacio de Hacienda no descartan algunas colocaciones menores para utilizarlas como colchón financiero si los mercados se calman.

El próximo canje de Letras de Tesorería en poder de los bancos, un compromiso por escrito de las AFJP para incorporar bonos y la obligación de los fondos comunes de mantener 25% de títulos de corto plazo en cartera son los tres componentes de la ofensiva. El secretario de Finanzas, Daniel Marx, es quien está monitoreando el cierre de la operación.

En los últimos días, varios bancos de inversión internacionales manifestaron su inquietud por las colocaciones de LETES que el gobierno debía afrontar en el mercado local. La última operación, en la que tuvo que pagar 14% anual para tomar dinero a 90 días, había puesto en alerta rojo a los grandes brokers.

La presentación formal de la propuesta de canje que está elaborando un grupo de bancos se demoró 24 horas, justamente, para preparar una oferta mucho más abarcativa. El consorcio que está liderando la iniciativa está compuesto por los bancos Río, Francés, Galicia, que preside Eduardo Escasany, y HSBC. Son los creadores de mercado (market makers) que tienen fuerte presencia minorista y gran tenencia de títulos.

Tanto el gobierno como las entidades coincidieron en la necesidad de demostrarle al mundo inversor que la Argentina puede llegar sin ahogo financiero hasta fin de año.

La apuesta pasa por asegurar la renovación de los u$s 4.285 millones del stock de LETES que vence hasta fin de año. Una parte será cubierta con el canje, que tiene un piso de u$s 1.500 millones, pero podría acercarse a los u$s 2.000 millones. Pero sólo solucionaría parcialmente el problema.

Por eso, se está terminando de abrochar un compromiso por escrito con las AFJP. Las compañías asegurarán la compra de otros u$s 1.500 millones como mínimo de nuevos títulos del gobierno hasta fin de año.

La flexibilización de los límites dispuesto ayer para la cartera de inversión de los fondos de pensión permitirá alcanzar este objetivo. Sólo por el aumento del margen para la adquisición de fideicomisos financieros, las AFJP aumentaron en u$s 1.700 millones su capacidad para incorporar títulos públicos (ver nota aparte).

El flujo mensual cercano a los u$s 240 millones que tienen las compañías para volcar al mercado iría íntegramente a las nuevas colocaciones. E incluso los vencimientos de los plazos fijos también podrían dedicarse, seguramente en forma parcial, a la compra de títulos del gobierno.

El único problema de este esquema es que las AFJP dejarían de convertirse en compradoras de activos en el mercado secundario. Habrá que esperar que otros inversores locales, o tal vez internacionales, le den un poco de aire a un mercado alicaído.

El esquema cierra con la participación de los fondos comunes de inversión. Según la legislación vigente, los fondos de «money market» deben mantener 25% de sus activos en títulos de menos de 90 días de plazo. Debido a esta norma, compraron cerca de u$s 900 millones de LETES en los últimos 30 días.

Ahora deben mantener este stock en forma permanente, considerando que ya se detuvo la abrupta caída de activos que sufrieron por la crisis financiera. Esto implica que existe una demanda cautiva adicional que, sumada a la de las AFJP y al canje, dejaría despejado el camino hasta fin de 2001.

Desde el Ministerio de Economía, de todas formas, aclararon que igual podrían efectuarse algunas licitaciones de LETES, aunque con colocaciones mucho más espaciadas y menores a las previstas: «Seguramente vamos a procurar tener un colchón para el año que viene», explicaron.

Los otros u$s 4.000 millones de vencimiento de bonos que tiene por delante el gobierno ya están totalmente cubiertos por el blindaje. De ese monto, el FMI pondrá u$s 2.500 millones; el Banco Interamericano de Desarrollo, u$s 1.020 millones; el Banco Mundial, u$s 800 millones, mientras que España ya comprometió u$s 329 millones más.

Dejá tu comentario

Te puede interesar