2 de noviembre 2004 - 00:00

Grandes cambios en el negocio del acero

Restan sólo algunos detalles legales para que Acíndar concrete la compra de 100% del paquete accionario de la laminadora Bonelli. De esta forma, la ex siderúrgica de la familia Acevedo, hoy controlada por la brasileña Belgo-Mineira del grupo Arcelor (el mayor productor mundial hasta la semana pasada, cuando Mittal anunció fusión con National Steel), pasará a tener una participación de 70% del mercado local de perfiles para la industria de la construcción.

«Aún no hemos firmado, pero la operación se concretará en unas semanas», afirmó a este diario un allegado a la negociación. La demora se debe a que 51% del paquete accionario de la acería ubicada en San Nicolás está en manos de un holding de la familia Bonelli, situación que implica una serie de contratos legales para el traspaso accionario, dado que Acíndar ya posee 49% de la compañía.

Pese al hermetismo de ambas partes, se especula con que la operación rondaría los 30 millones de dólares. Los altos precios que hoy imperan en la industria del acero potencian estas adquisiciones. Por ello coinciden varios analistas y empresarios como Jorge Gerdau Johannpeter, presidente del poderoso Grupo Gerdau, en que «es un momento excepcional para el que vende».

Sin embargo, más allá de las atractivas propuestas es la tendencia mundial a la concentración e integración vertical del negocio que explica la compra de Acíndar. «Fue una propuesta hostil», reconoció uno de los negociadores. Bonelli precisa palanquilla, el insumo básico para su acería, que le es provista en su mayoría por Acíndar.

A la Belgo-Mineira no le convencía tener 49% de un competidor y, encima, proveerle de palanquilla. «No había otro camino que quedarse con 100%», dijo un ejecutivo de Acíndar, que agregó: «Ahora, cambiará el esquema de inversión porque hoy se duplican inversiones entre las dos laminadoras que tenemos».

Bonelli tiene una capacidad instalada de 150.000 toneladas anuales que puede llegar a producir hasta 200.000 toneladas.

• Ultima oferta

Acíndar controlará el mercado de perfiles al disponer de la capacidad de laminación de la ex Navarro y ahora con el de Bonelli. El resto del mercado, aproximadamente 25%, pertenece a Sipar-Gerdau.

En este sentido, el Grupo Gerdau volvió por tercera vez a la carga para comprar Acerbrag (la ex Aceros Bragado) en manos de la familia Vara. La última oferta de adquisición del grupo brasileño no habría satisfecho las expectativas de la familia, al parecer por más de 40 millones de dólares.

Acerbrag tiene una capacidad de producción del orden de las 300.000 toneladas anuales y depende en gran medida de la chatarra como materia prima. Por eso Pedro Vara fue a la privatización de Aceros Bragado en los '90 con Menagem Papu, quien dominaba el mercado de la chatarra.

Según manifestó a este diario un miembro de la familia Vara, por ahora no están dispuestos a desprenderse de la compañía. Sin embargo, varios empresarios del sector ponen en duda la supervivencia de la acería, no sólo por su ubicación geográfica, sino también por la creciente concentración del negocio.

Gerdau tiene, entonces, la alternativa de construir una acería nueva en Sipar -que controla en asociación con empresarios locales-la cual según los especialistas podría costarle unos 100 millones de dólares para disponer de una capacidad similar a la de Acerbrag.
Según Jorge Gerdau están evaluando el plan de inversiones en el mercado argentino, que no descarta aún la adquisición de Acerbrag.

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