23 de marzo 2005 - 00:00

Grave: suba de precios llegaría a 1,1% o 1,2%

Trascendió que marzo tendrá un aumento del costo de vida de entre 1,1% y 1,2%. Es preocupante, porque, de no mediar un cambio radical de actitud del gobierno en 2005, el país volverá a tener una inflación de dos dígitos y apuntando a 12%. Se insiste en la búsqueda de acuerdos sectoriales que de poco sirven y comprando dólares para que éstos estén cerca de los 3 pesos.

La inflación minorista de marzo finalmente oscilaría entre 1,1% y 1,2%. Es el dato que manejan los colaboradores del ministro Lavagna en función de lo que vienen evolucionando los diferentes productos. Se agrega así otro elemento de preocupación para el gobierno ya que se suma al 1,5% de incremento en enero, y al 1% de febrero. Claramente, salvo un giro de 180 grados en la política oficial, el costo de vida de 2005 ascendería a 12% por lo menos, teniendo en cuenta que el primer trimestre cerrará con aumento en torno a 3,6%.

Néstor Kirchner dio la orden de seguir comprando dólares para continuar con su política de aumentar reservas a cualquier costo. Apunta a acumular divisas para independizarse del FMI. Lo que sucede es que ese «cualquier costo» ya empieza a reflejarse plenamente en los precios y de cara a las elecciones de octubre sería de esperar un cambio en la intención presidencial.

• Acuerdo rápido

Paralelamente, son pocos los que dudan de que el país alcanzará rápidamente un programa con el Fondo. La misión argentina a Washington se hizo en el marco del artículo IV del organismo bajo el cual todos los países miembro informan sobre el estado de la economía. Lo hace Estados Unidos, los europeos y en general todos los miembros, tengan o no un programa vigente. Lo que sucedió es que se aprovechó la misión -inicialmente prevista con técnicos del FMI en Buenos Aires, pero luego, para evitar ruido político, viajaron los funcionarios argentinos- para iniciar el diálogo tendiente a sentar las bases para un nuevo programa. Antes de julio estaría listo el acuerdo.

Por eso es que sorprende la continua compra de dólares y la consecuente inyección de pesos -el Banco Central ayer intervino con compras por u$s 13 millones- en momentos en que los precios amenazan con incrementarse muy por encima del techo fijado por el ministro Lavagna en 10,5% para todo 2005.

En el Palacio de Hacienda todos los esfuerzos por ahora están apuntando a cerrar acuerdos sectoriales, pero no hubo resultados positivos en los precios en comercios y supermercados, más allá de las declaraciones en el momento de pactar con empresas y cámaras.

Probablemente, cuando se difundan los datos preocupantes de suba de precios en marzo, habrá una reacción oficial más acorde con el problema. Por lo pronto, ya fueron dejados de lado los aumentos salariales por decreto que terminaban evaporándose con el consecuente incremento de precios al consumidor. El dólar llegó a estar en niveles cercanos a $ 2,80 en la gestión Kirchner. Entonces, ¿por qué no mandar la señal de dejarlo caer y hacer desaparecer rápidamente las expectativas de inflación? Por lo pronto, no está en la agenda presidencial este remedio, pero la enfermedad pasa de ser un ítem más en las preocupaciones del gobierno a encabezar el ranking por su impacto no sólo en la generación de pobreza, sino también en la distribución desigual del ingreso.

G.L.

Dejá tu comentario

Te puede interesar