28 de mayo 2001 - 00:00

Greenspan quiere que bajen más los intereses al público

Washington (Bloomberg) --Funcionarios de la Reserva Federal aclararon que no creen que la inflación se vaya a disparar necesariamente como consecuencia de las reducciones de tasas de interés que han dispuesto a ritmo inusitado este año.

En discursos separados el viernes por la tarde, el presidente de la Fed, Alan Greenspan, y uno de los gobernadores de esa entidad, Laurence Meyer, dijeron que en los Estados Unidos la inflación no constituye una amenaza en estos momentos. No obstante, Meyer advirtió que podría ser preocupante en el futuro, y ambos dijeron que la Fed tomará medidas para asegurarse de que no se convierta en un peligro cuando la economía se recupere más adelante este año.

Sus afirmaciones sugieren que a los directores del banco central les preocupa que los costos de los préstamos personales y comerciales no han bajado tanto como se esperaba tras la reducción de 2,5 puntos porcentuales obrada este año por la Fed en la tasa de referencia, que rige los préstamos interbancarios de un día.

Greenspan y Meyer «no quieren destruir la confianza, pero tampoco quieren excitar artificialmente al mercado», dijo James Paulsen, director de inversiones de Wells Capital Management, en Miniápolis.

Temores

La inflación erosiona el valor de las inversiones de largo plazo, y los ascendentes réditos de los bonos federales y comerciales sugieren que los inversionistas temen que los estrategas de la Fed estimulen de más a la economía, lo que crearía una escasez de bienes y servicios que generaría más inflación.

En su discurso, Greenspan dijo que las tasas de interés de los pagarés corrientes a diez años -a las que muchas hipotecas están atadas-habían subido más rápido que las tasas de las obligaciones a diez años ajustadas según la inflación. Ese «no es un cambio insignificante», dijo.

Los funcionarios de la Fed temen que eso «haga daño al refinanciamiento y aniquile al mercado de vivienda», uno de los pocos sectores de la economía que se ha mantenido pujante, dijo Paulsen.

El rédito del pagaré a 10 años subió más de medio punto porcentual a 5,49 por ciento en los últimos cuatro meses, porque la Fed redujo la tasa de préstamos interbancarios de un día a 4 por ciento, el nivel más bajo en siete años.

«Están intentando calmar un poco los temores del mercado a la inflación», dijo Peter McTeague, estratega de bonos de Greenwich Capital en Greenwich, Connecticut. Si funciona, «los costos de los créditos, que no han cambiado mucho, descenderán».

Los costos de las hipotecas comerciales y residenciales han subido en las últimas semanas junto con los réditos de los bonos de la Tesorería. El rédito de los bonos comerciales de 10 años, con grado de inversión, se encuentra ahora en 6,78 por ciento. En marzo bajó a 6,21 por ciento desde 6,71 por ciento del 2 de enero. La tasa promedio de la hipoteca fija a treinta años subió a 7,15 por ciento este mes, desde 7,03 por ciento en enero.

Dejá tu comentario

Te puede interesar