Grimoldi evitó el default, pero sigue sin poder producir

Economía

La firma de calzados tiene cerrada su fábrica y sus locales desde el 20 de marzo. Fix alertó por mayor riesgo de liquidez.

La firma de calzado Grimoldi logró la aceptación de sus tenedores de ON para la reprogramación de los plazos de pago y de esta manera se aleja del default que había planteado a fines de abril cuando no pudo cumplir con el desembolso de $7,3 millones en concepto de intereses.

La empresa de capitales nacionales no sólo consiguió salir del inminente default sino que también logró aplazar hasta el año que viene el pago de las próximas cuotas de intereses de sus ON Serie VIII Clase II por hasta $250 millones. En los próximos 4 meses, Grimoldi tenía un servicio de deuda por $99,6 millones, que, según lo acordado con sus tenedores de deuda, el total será capitalizado y tendrá una fecha de vencimiento de 24 meses a partir del próximo 31 de julio.

En tanto, la firma también acordó comenzar a pagar intereses a partir de julio del 2021 y amortizaciones, en seis cuotas, a partir de septiembre del año que viene. A su vez, Grimoldi se comprometió a no distribuir dividendos en efectivo a sus accionistas hasta la cancelación total del capital e interés de sus ON.

Lo cierto es que a pesar de que ahora la empresa tiene más tiempo para cumplir con sus obligaciones financieras, se encuentra ente una complicada situación, desde el 20 de marzo pasado su planta de producción y sus locales permanecen cerrados ante la cuarentena obligatoria dispuesta por el Gobierno para frenar el avance de la pandemia de coronavirus. Las primeras proyecciones del sector, indican que la demanda de productos de la industria de calzado caería este año alrededor del 30%.

En este marco, recientemente la calificadora de riesgo Fix, le bajó la nota a Grimoldi, desde BB(arg) a CCC(arg) debido a un incrementado riesgo de liquidez producto del cierre de su fábrica, depósito y locales de venta en un contexto de cuarentena. La calificadora explicó además que el nivel de cobranzas de la empresa, estimado en $30 millones por mes, no cubre los costos fijos estimados en al menos $54 millones mensuales y que, ante la escasa monetización de sus inventarios, posee un elevado descalce de corto plazo con necesidades de capital de trabajo por unos $351 millones.

Grimoldi venía atravesando una muy compleja situación financiera desde hace al menos dos años y la pandemia de coronavirus terminó por ensombrecer aún más el panorama. La empresa solicitó el año pasado la apertura de un procedimiento preventivo de crisis y a partir de ese momento concretó un fuerte achique de su estructura con el cierre de locales y el recorte de su plantilla de empleados.

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