Guaraná con cafeína: energizante cóctel entre Cristina y Lula
Casi un viaje a la Madre Patria el de hoy de Cristina de Kirchner a Brasil. Al menos, para la mentalidad de varios de sus mentores, ahora tan asustados -como antes frente al imperio norteamericano-por la captación de empresas argentinas por parte del imperio brasileño. Sobre todo en el sector energético (Petrobras, Pérez Companc), aunque dominan cervezas (Brahma, ex Quilmes), sábanas (Coteminas, ex Grafa), zapatillas (Paquetá), cemento (Camargo Correa, Loma Negra), textiles (Camargo Correa, Alpargatas), frigoríficos (Frigoboi, Swift), carne (Magfrig, Quickfood), construcción (Odebrecht y Cyrela). Mínimo rosario del avance vecinal que, curiosamente, se multiplicó en los años de gestión del esposo de la candidata presidencial. Como en buena parte de sus giras, la señora Kirchner logrará foto y charla con el presidente, en este caso Lula. A él, tal vez, le deba explicar la reticencia del gobierno Kirchner para impedir que Petrobras adquiera la filial de Esso instalada en la Argentina. Ya le avisaron a Lula que esa empresa debía realizar otro tipo de inversiones en el país, quizá sin advertir que fue el propio gobierno vecino el que determinó las inversiones a realizar por su compañía estatal. Como no serán todos no en la boca de la mujer -por el contrario, le deberá agradecer los halagos a quien ya la consagró presidenta burlándose de la tradición diplomática de Itamaraty-, quizá le ofrezca al brasileño una colaboración regional para la compra de Esso en Iberoamérica, junto con ENARSA y PDVSA. Es decir, una megasociedad en la cual participan varios estados (no demasiado afines entre sí), para desalojar a unos pocos extranjeros que vivían del petróleo local y reemplazarlos por otros pocos que vivirán del mismo fluido, pero de origen nacional.
-
Una nueva modalidad de pago para billeteras virtuales le compite al QR
-
Inflación: el Gobierno espera que siga bajando, aunque reconoce ajustes pendientes en precios relativos
Cristina F. de Kirchner
Obviamente los empresarios aseguraron que concurrirían al palacio Itamaraty, donde tendrán su momento para hablar con la primera dama. La pregunta que harán, según fuentes del gobierno brasileño, apuntará a conocer el porqué de la intención de la Argentina de trabar la operación de compra de los activos de Esso en el país. Para De Vido, este movimiento no sería bienvenido en el gobierno de Néstor Kirchner, ya que, según comunicó el Ministerio de Planificación, se espera que «Petrobras cumpla con las inversiones en producción que ha comprometido en el país».
Ese mismo día, lunes 24, curiosamente, la Secretaría de Medio Ambiente de Romina Picolotti clausuraba parte de una planta de Petrobras en Dock Sud por posibles contaminaciones.
Si hay tiempo en la tarde de Brasilia, se le mostrará a Cristina Fernández el predio conocido como «Polideportivo Juan Domingo Perón», ubicado en el barrio de embajadas y donde la senadora, si es elegida presidente, inaugurará en dos años la nueva sede diplomática argentina.
Actualmente, en ese lugar se despliega un amplio potrero donde se disputa anualmente el torneo de empleados de embajadas y consulados extranjeros, donde la Argentina suele hacer un buen papel.
La foto con Lula será la sextade la senadora con jefes de Estado o gobierno, luego de las que se consiguieron últimamente con el español José Luis Rodríguez Zapatero, el ecuatoriano Rubén Correa, el mexicano Felipe Calderón, el austríaco Heinz Fischer y la alemana Angela Merkel. Resta sólo, para los próximos días, el viaje a Santiago de Chile para ver a Michelle Bachelet. No se consiguieron las fotos con los reyes de España (la recibieron, pero estaban de vacaciones) ni con Hillary Clinton, pero como contrapartida se evitó una con Hugo Chávez.




Dejá tu comentario