Guerra SMATA-UOM por 55.000 afiliados
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El botín mayor que busca la gente de Rodríguez es obviamente quedarse con los metalúrgicos, gremio con el que SMATA mantiene una pelea de décadas: 80% de los trabajadores que emplean las fabricantes de autopartes está encuadrado en la UOM. Los tiempos claramente han cambiado: en épocas en las que mandaban Augusto Vandor o Lorenzo Miguel a nadie en su sano juicio se le habría ocurrido «piquetear» una fábrica para robarles afiliados, a riesgo de perder algo más que un aporte mensual.
En tanto, un juez federal de Córdoba decidió ayer a última hora ordenar la liberación del ingreso de la fábrica semitomada, pero al cierre de esta edición esa orden no había sido llevada a cabo por las fuerzas del orden.
La situación estaría a punto de repetirse en otras seis empresas del sector, que emplean en total a unas 3.000 personas, y cuya identidad «nos reservamos porque si la divulgamos, podría complicarse su situación. Las terminales, cuando saben que un proveedor tiene problemas gremiales, empiezan a buscar alternativas, sea en el mercado interno o en la importación», dijo a este diario Juan Cantarella, director ejecutivo de AFAC. Pero esta alternativa no parece probable en la actual circunstancia: se sabe que las terminales y sus proveedores están trabajando casi al tope de su capacidad instalada, y que los convenios de importación no se firman de un día para el otro.
Sí se sabe que esas empresas fabrican partes plásticas de carrocerías y elementos metálicos de fundición. O sea: los posibles afectados serán la UOM y el gremio de los plásticos, sector al que pertenece Héctor Méndez, presidente de la Unión Industrial Argentina (UOM).
Justamente la central fabril emitió ayer un comunicado en el que -palabras más o menosrepudia «el accionar de ciertos grupos sindicales que, dejando de lado las instancias legales para resolver las disputas de encuadramiento gremial, intentan imponerlas por la fuerza, valiéndose de una metodología ilegal e ilegítima». Después viene el habitual párrafo genuflexo respecto de los innúmeros éxitos del gobierno en materia económica, que por pudor no se reproducen aquí.



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