Londres (Bloomberg) - Los fondos de renta fija (bonos) de países emergentes tuvieron un flujo positivo de capital en este año superior a la cifra total de 2002, ya que los inversores buscan alternativas a la crisis de las Bolsas y a la menor rentabilidad de la deuda del Tesoro estadounidense en los últimos 50 años. Las inversiones en deuda de países emergentes aumentaron 11% desde el 1 de enero a un total de u$s 948 millones, contra u$s 648 millones invertidos durante todo el año pasado, según un sondeo de emergingportfolio.com Fund Research de 163 fondos que gestionan un patrimonio total de u$s 9.500 millones.
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Ese volumen récord de inversiones provocó un incremento de los precios de la deuda de países en desarrollo en los últimos seis meses, la suba más larga desde principios de 1998, según el índice de bonos de mercados emergentes EMBI Global. Los bonos ganaron 6% este año, lo que contrasta con las pérdidas de los mercados bursátiles en Europa, Asia y Estados Unidos.
El índice EMBI Global se apreció en los cuatro últimos años, con una suba media de 14%, ya que los inversores se muestran más confiados de que Rusia, México y otras naciones en desarrollo pagarán sus deudas. El índice de acciones de Standard & Poor's perdió 8% al año durante el mismo período.
Los inversores que se alejan de las Bolsas a favor de los bonos de mercados emergentes también se sintieron atraídos por las rentabilidades más altas que las comparables de las deudas del gobierno estadounidense y de otros países. La rentabilidad de la deuda de países emergentes es, por término medio, 6,7 puntos porcentuales más alta que la rentabilidad de las obligaciones del Tesoro estadounidense con un vencimiento similar. Los sucesivos recortes de tasas de interés y la incertidumbre por la guerra con Irak provocaron una caída de las rentabilidades de la deuda a dos años del Tesoro estadounidense al nivel más bajo desde 1950.
La deuda de Latinoamérica se ha beneficiado de un incremento de las inversiones más que ninguna otra región. Los bonos de Ecuador subieron 35% este año tras los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional. La deuda de Brasil mejoró 20% al disminuir el temor a que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, no pague la deuda por el incremento del gasto.
México se apreció después de que Standard & Poor's mejoró su calificación, desde el nivel de basura o inversión especulativa.
Todos los índices de deuda regionales de JP Morgan mejoraron este año, a pesar de que cayeron los bonos de algunos países, como Turquía y Venezuela. Oriente Medio fue la segunda región con mejores resultados después de Latinoamérica, ya que la guerra en Irak aumentó la demanda local de deuda internacional.
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