4 de marzo 2004 - 00:00

Habría acuerdo con las provincias

El gobierno nacional ya tiene listo el proyecto de la nueva ley de coparticipación federal, que será presentado al Fondo Monetario Internacional (FMI) en junio, cuando comience la tercera reunión de las metas pactadas con el organismo financiero; donde este capítulo es una de las principales exigencias. El Ejecutivo descuenta que a esa altura la propuesta contaría con el aval del conjunto de las provincias, con quienes todavía no se ha sentado a negociar.

De esta manera intenta cerrar el equipo técnico de Néstor Kirchner una etapa clave para el sistema de reparto de impuestos, respetando sin embargo el actual esquema de 46% de los tributos para el Estado nacional y el restante 54% para los gobiernos provinciales.

El esquema diseñado por el Ejecutivo, al que tuvo acceso este diario, plantea sobre la ley existente apenas un toque cosmético para calmar las exigencias del FMI basadas en la búsqueda de la transparencia de los fondos que se giran a las arcas del interior.

• Anulaciones

Por eso, el proyecto especifica en sus lineamientos que todos los recursos llegarán a manos de las provincias en concepto de coparticipación, anulando de esa manera el festival de compensaciones especiales, como Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y FONAVI, entre otros.

Pero, por sobre todo, evita la reedición de viejos premios como el polémico Fondo del Conurbano Bonaerense, una sospecha que ya había encendido alerta entre las provincias denominadas chicas.

El sustento del plan nacional son los buenos índices de la recaudación, que permitirían girar a las administraciones locales cerca de
$ 1.500 millones por encima de lo presupuestado.

«Cualquier acuerdo extra con los gobiernos provinciales se tiene que descontar de la coparticipación», confió una fuente del gobierno nacional, que también aclaró que «el FMI no quiere transferencias por afuera de lo pautado por ley».

A esta altura, el gobierno de
Kirchner descarta también la propuesta de algunos gobernadores de hacerse cargo de la recaudación de ciertos impuestos, hoy en manos de Nación. Por ejemplo, el neuquino Jorge Sobisch quiere resguardar para su administración los ingresos provenientes de los hidrocarburos, quizás uno de los tributos más significativos. También el gobernador salteño Juan Carlos Romero y el misionero Carlos Rovira habían pregonado la conveniencia de asumir la potestad de recaudar tributos.

«No se va a permitir que las provincias recauden tributos nacionales, pero sí podría contemplarse
un sistema de premios para aquellas que mejor recauden», precisó la fuente. Esto sería luego de la firma de acuerdos entre las direcciones de rentas provinciales y la AFIP para cruzar datos que mejoren la fiscalización y recaudación.

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